Thursday, 17 September 2009

Something Blue

Hoy el aire me ha traido olor a mar. Sube por el río desde su desembocadura montado en esa brisa. Sé que queda lejos, pero en ese instante es como si estuviera allí.

Lo mejor no es el olor, sino el recuerdo que le acompaña. Azul. El mar, el cielo. Los días que he pasado en la playa los recuerdo así. En blanco y azul.

12 comments:

Carabiru said...

Yo aquí puedo olerlo más a menudo, claro, pero los días de temporal es algo indescriptible, ese olor a sal, esa humedad en el aire, ese ruído atronador, me carga las pilas de una forma dificil de explicar.

Fet said...

Cuánta libertad en ese olor. En la cercanía del mar.

Victoria said...

Sasto. Recarga las pilas y se siente uno mejor, más libre y con más energía.

Lo malo es que dan unas ganas de volver... Estuve el año pasado, pero me parece taaaaan lejano :(

Nanny Ogg said...

Ojalá llegara hasta aquí el olor a mar pero queda tan lejos...

Besos

Javi said...

Uno de los pequeños placeres de esta vida (al menos para mí) es andar por el paseo marítimo de Cádiz. Da igual la época del año o la hora del día, siempre tengo esa sensación de pequeñez ante el atlántico que hace que mis problemas parezcan menores cuando no vanos.

Premaswarupa said...

coño... me hace falta ir a la playa... si señora.

Nos vamos?

Sería lindo irme con una buena amiga a tomar vino en la playa... a olerlo y a reír.

Un día iremos.

Besos desde mi orilla, querida amiga.

Evitadinamita said...

Aquí tiene usté su casa, si le apetece un retiro espiritual, cargar las pilas o simplemente disfrutar de la sensación de ser pequeñiiito que el océano proporciona.
Esto de la añoranza por el mar y su olor es mu típico de los que somos de secano o de marineros retirados... =)
Muchos besos,linda.

illeR said...

Que maravilla!!! El olor a Salitre, a sardinas, a algas en la orilla de la playa, las puestas de sol, la arena arrastrada por el viento golpeandote suavemente (o brutalmente, si estas en Cadiz con levante o poniente), las gaviotas, las olas....

Javi said...

El otro día a las 4:30 de la madrugada no pude evitar acordarme de este post, acababa de ser tío por segunda vez y me quede unos momentos en la playa de la victoria sólo, disfrutando del momento antes de volver a casa. Una auténtica gozada.

Pablo said...

No sé que es mejor, si el olor a mar o el recuerdo de los buenos momentos pasados junto a él.

iResponsable said...

Tampoco es oro todo lo que reluce pues a veces cuando la marea está baja viene un olor a algas podridas que tumba, aunque son las menos veces.

Anonymous said...

Últimamente ando algo desconectada del mundo virtual, la culpa de todo la tienen los estudios... Este año quiero darles caña de la buena jejeje, pero de vez en cuando no puedo evitar resistirme visitar vuestros blogs que aunque no siempre comente, sí os sigo leyendo.
Te dejo mi correo por si te apetece conversar algún día, aunque no suelo conectarme mucho: adelfablanca@hotmail.com
Te mando un beso y un abrazo, Victoria. Desde un lugar muy cerquita del mar.

Ana (roja flor)