Monday, 12 January 2009

Silence, shooting!

He recibido esto y me gustaría compartirlo, pues estoy totalmente de acuerdo tanto con su intención, como lo que en él se denuncia. Todo el que pase por aquí sabe que no soy dada a publicar correos ni "powerpoints" lacrimógenos. Esto es diferente.

El pasado 7 de mayo de 2008, el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez subió a recoger uno de tantos premios, el Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante la asistencia de un concurrido público. Entre ellos estaban la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa.

Pues bien, parece ser que no debió ser del gusto de tan ilustre público el discurso de Gervasio Sánchez cuando éste subió a recoger el premio, pues dicho discurso fue condenado al ostracismo y olvido de toda la prensa.

Así que, como la gran mayoría de medios no han querido publicarlo, lo ofrezco para que lo lean algunas personas más. Y cuando lo leáis, entenderéis porqué no han querido darle publicidad.

Discurso de Gervasio Sánchez, fotógrafo premiado.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”, al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad. Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida” de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.


14 comments:

Javi said...

Verdades como puños, censura en los medios disfrazada de indiferencia, nada nuevo bajo el sol. Aunque gracias por compartirlo, es reconfortante ver que aún hay gente a la que los premios y reconocimientos no les hacen olvidar sus motivaciones.

Dark Santi said...

ME LO QUITO. No puedo estar más de acuerdo con lo que dice o con el tema de la censura. Y nos llamamos desarrollados... ¡ja!

Carabiru said...

Qué grande!!

Me imagino que les sentaría a cuerno quemado, a los peces gordos que allí había... libertad de prensa, JA JA JA

Luna said...

Con un par!! Ole, ole y ole.
Y espero que les haya sentado muy pero que muy mal a esos seres ineptos que se llaman a sí mismos políticos.
Lástima de no ver una foto con las caras de esos para ver si al menos les da vergüenza.

Saludetes ^^

Doctora said...

Pensaban que iba a limitarse a dar las gracias?
En política el dinero va siempre antes que las personas.

Pablo said...

Este powerpoint me llegó esta misma mañana. Esty de acuerdo con todo lo que dice Gerva Sánchez, y también considero una vergüenza que haya sido condenado al ostracismo sólo por decir la verdad. ¿O es que ahora los periodistas ya no pueden decirla?
Besos.

Gracchus Babeuf said...

Verdades como puñetazos.

Fet said...

Lo publicó en su día Gorgosh en la Atalaya del Necio.
Más de uno continúa intentando encajarse la mandíbula.

Premaswarupa said...

Que buena fotografía y texto.
Me gusta mucho este tipo de fotografía, la que transmite y habla, más que pintar con luz.

Un beso preciosa, desde mi orilla.

Axl Madness said...

Lo que me sorprende (negativamente) es que se boicoteen las palabras de este periodista, cuando el negocio de armamento es perfectamente legítimo y muy lucrativo para este país. Manifestar este hecho no debería ser censurado.

Dude said...

Esto tampoco se publico en el pais?

Esta gente son los verdaderamente valientes, nuestros gobiernos y demas dirigentes son todos unos cobardes.
Una vergüenza.

Salu2

dani (kardone) said...

ahí, levantando la voz para ahogar el silencio...

(que panfletera me ha quedado la frase :$)

Evitadinamita said...

No es necesario justificar la publicación de este discurso. Lo conocía porque Giorgio lo publicó en uno de sus primeros post de la nueva atalaya.
Enhorabuena por difundirlo, hay que decirlo más. Hace mucho tiempo que sé de la participación de España en el tráfico armamentístico mundial y creo que te define con justicia esta demostración de sensibilidad.
¡Bravo por Gervasio!
Ha sido un placer volver, muchos besos preciosa!
P.C.:Ya me contarás cómo haces para conseguir tantos puntos en un día con el pet! XD

Maybellene said...

A mí también me llegó esto por emial, a través de una ppp, y madre mía, me quedé helada, qué ascazo, qué politizado está hasta la mierda que cagamos.