Wednesday, 1 October 2008

Uncertainty

No me cuesta cambiar, pero cuando lo hago nunca es radical. Siempre son pequeños cambios. Pequeñas cositas... Un corte de pelo, pero siempre el mismo. Unas camisetas, pero sin salirme de mis colores habituales. Cambiar sin cambiar en realidad.








¿Gafas nuevas?

¡Sí! ¿Cómo lo has sabido?

Intuición, supongo.










Puede que me dé miedo cambiar o que simplemente tenga claro lo que no quiero.
O puede que sean las dos a la vez. Lo que sí sé, es que no sé lo que sí quiero.

Y que a veces me explico muy mal.


16 comments:

madisonrepublicano said...

No sé que decir, yo lo tengo clarísimo, pero a veces querer no es poder.

Carabiru said...

A mí me pasaba lo mismo con el corte de pelo... hasta que un día, me lo corté a menos de la mitad... y lo mismo con el tipo de ropa.

A veces los cambios no hay que buscarlos, llegan ellos solos en el momento justo.

Fet said...

Yo me cambio de ropa a menudo.

Shura said...

Esto es un off-topic total, lo sé. Pero es que hoy cuando he visto las bragas de anciana que llevaba una jovencita en mi trabajo me he acordado de usted. Bueno, me he acordado de la actriz porno con la que usted dijo guardar cierto parecido... esto sonaba mejor y menos pervertido en mi cabeza.

P.D: Creo que a veces también me explico muy mal :P

SirApple said...

No sé si te servirá, pero la mitad de las veces que he intentado forzar mi vida a un cambio ha sido para poco menos que quedarme en el sitio. No creo que haya que dejarse llevar, pero tampoco pegar empujones.

didier said...

Me pongo la ropa que quiero en honor a la libertad de atuendo. No me importa lo que vean los demás, la imagen que desprenda, el aspecto de la tela sobre mis andares por la calle. A derecha e izquierda los escaparates. Adiós muy buenas. No soy consumista de trapos. Ni de nada. Repito muchísimo de prendas. Las agoto hasta que están gastadas por el excesivo uso, rotas, con rajones. Podría vender mis viejos pantalones fácilmente como si fueran un coche de segunda mano porque hace años que se puso de moda comprar ropa, que por estar deshilachada, es más cara que la tela intacta. Hubo gente creativa que adquirió el pantalón barato y completo y luego situó las aberturas donde le dio la gana. Yo uso las prendas hasta el límite. Tengo un ropero con piezas que acumulan 300 lavados. El observador de la calle es un conjunto de ojos vacíos. La importancia de los oídos, que filtran las conversaciones que mantenemos y dejan al descubierto la personalidad que hay debajo de la ropa. Dejan entrever la sesera que hay debajo del corte de pelo y el peinado. A veces, hablo con alguien , fíjate que "tan bien parecido y maqueado", que después de su última palabra me parece que ese tipo se haya en una playa nudista.

madisonrepublicano said...

Didier es de los míos...

Doctora said...

Uno no debe cambiar por cambiar,solo para mejorar.No se puede arreglar lo que no está roto.(Dios,que profundo..la última vez que veo el programa de Sánchez Dragó..)

Ana L. Amat said...

Me ha encantado tu forma de escribir. Que vale, que en esto de los blogs es muy común el peloteo, hablar bien del otro... Pero me creas o no me ha fascinado. Espero que nunca abandones esta faceta tuya que me tiene sorprendida. Desde hoy ya tienes a una nueva lectora.

Un saludo, Victoria. Desde el Mediterráneo. Donde siempre es constante el cambio, pero siempre es él mismo.

El Responsable said...

A mí me pasa algo parecido, aunque soy de los que cuando cambio algo trato de llevarlo con la mayor dignidad, como si me encantara, aunque no esté seguro de ello.

NecioAtalayo said...

Es extraña la dinámica que rige los cambios...
Un día, sin saber por qué, algo se mueve en el alma, una inquietud. Puedes anidarla en tu corazón o compartirla con alguien muy querido. Luego, misteriosamente, y sin decirselo a nadie, empiezan a manifestarse pequeños cambios, como brotes de la nueva esperanza que va llenando tu corazón.
Así llegué yo a esta isla...
BSS

Mr. TAS said...

¿bailar pegados es cambiar?

M_ n_ _l said...

A mí me pasa igual, los cambios lentos, al tiempo, se notan más y se asimilan mejor!
Me vería rarísimo con un corte de pelo extravagante de hoy para mañana, mejor poco a poco y cuando ves fotos de hace cinco o diez años, no puedes decir otra cosa que, ¡Como he cambiado!

Aúnque hayas cambiado de gafas, tu especial mirada, seguro que la sigues conservando!

Un Saludo!
Pd: secundo la idea de carabiru, muchas veces, los cambios llegan sin que nos demos ni cuenta!

Dark Santi said...

Habría que ver como te quedan las gafas. Pocas cosas combinan con el verde de tu tono de piel xDDDDDDD

Y la situación es: 5º año, 3er curso como máximo de asignaturas, porque he dejado el cuarto y las optativas (unos 80 créditos) para...

¡¡¡¡¡ATENCION, SPOILER!!!!!

...irme de Erasmus el año que viene. Ju.

Nanny Ogg said...

Uf, a mí me cuesta mucho cambiar. Siempre he pensado que quiero un cambio de imagen radical... pero nunca me atrevo... debo ser una cobarde de la imagen o, quizás, me pasa lo mismo que a ti... a saber

Besos

Alabastro said...

Estaba pensando, un día de estos tendría que ir al oculista. Y si no lo hago es por no tener que cambiar de imagen.