Sunday, 10 August 2008

Story Mix II

Los castillos sólo aparecen a la vista cuando uno ha recorrido muchos kilómetros, cuando tiene mucho andado, y además se dan varias circunstancias: es día 4 de agosto, está anocheciendo o amaneciendo, la imagincación de la persona está intacta desde la infancia y está desesperado. Como en nosotros se daban todos los requisitos, vimos el castillo. Simple.

Por lo visto también tuvimos una suerte tremenda, porque no se dio sólo eso, sino que coincidó que el castillo parase allí en aquel momento. Resulta que desde los tiempos de Mari Castaña (ese antepasado mío que ya os conté), al verse en peligro por la vida moderna, los castillos decidieron hacerse nómadas. Como todos tenían viviendo en ellos al menos un mago, acordaron crear una realidad alternativa de nebulosas y cumulonimbus en la que ir moviéndose. Como de vez en cuando, las realidades se tocan e incluso se mezclan (es entonces cuando se dan fenómenos como el arco iris. Críspulo dio una explicación más larga, pero no me acuerdo), pues los castillos quedan a la vista. Y menos mal, porque si no no sé qué habría sido de nosotros.




Finalmente, y ya termino que me enrollo mucho, Críspulo nos dio trabajo a todos en un país que no conocíamos. A mamá y papá los puso en la pista central del circo más importante del lugar, junto con hermana mayor que era la encargada del número del elefante, y a los abuelos les dio una serie de televisión a su medida en la que lo único que hacían era discutir y reírse el uno del otro. Tuvo mucho éxito. Y a mí... Bueno, a mí me dejó a la entrada del país para hacer de portero y a todos los grupos de turistas que llegaban tenía que decirles: “¡Bienvenida, señorita! ¡Bienvenido, señorito! ¡Bienvenidos y bienvenidas al País de los Juguetes Antiguos!
El país donde viven los juguetes que gustaban a vuestros papás y a vuestras mamás; a vuestros abuelos y a vuestras abuelas; a vuestros bisabuelos y a vuestras bisabuelas y hasta a vuestros tatara-tatara-tatara-tatarabuelos y a vuestras tatara-tatara-tatara-tatarabuelas.
Os hemos preparado un desfile para presentaros a todos estos juguetes. Así que mejor será que os sentéis. Tú, aquí, y tú por aquí… aquel por allí y aquella por allá… y ese que se ponga ahí y esa, esa… mmmm… ahí, sí, ahí”.


Comenzaba el desfile y yo me apartaba presentando a los habitantes más ilustres: Tren de Madera, Muñeca Detrapo, Canicas y Chapas (esos dos son unos pillos)... Ahora viene el final y el porqué acabé siendo un fantasma. Si vives mucho tiempo en este país, terminas siendo irreal, sólo recuerdos, y te difuminas hasta hacerte casi invisible. Te conviertes en un fanstasma. Sin embargo, es lo mejor que me ha pasado nunca. Ya no tengo que preocuparme por nada, hago reír y río, juego y me divierto. Es como si fuera niño de nuevo. Por eso me gustaría que todo el mundo viniese de vez en cuando una temporada, para ver recuperar la alegría y las ganas de la niñez. Como unas vacaciones de ser adulto totalmente gratis. ¿Qué os parece? ¿Os animáis?


Para Nanny.

9 comments:

Carabiru said...

:D
Qué bonito!
Me ha encantado el tono que le has dado.

Mr. TAS said...

qué pildora hay que comerse, ¿la azul o la roja? ah, no. que esos son son los colores de cables de las bombas... ¿qué hago?

Cafeína said...

Espectacular.
¡Muy bonito!
Felicidades Victoria, felicidades Nanny-Ogg

Fet said...

Las drongas es lo que tienen. Hazme sitio, pues.

Shura said...

Véase comentario en Story mix I.
Muy bonito, señorita.

Pablo said...

Precioso.

Nanny Ogg said...

Arf, arf, arf... cada día me siento más "Conejo Blanco", caray, no sé qué me pasa estos días que se me acumulan los posts :D

En fin, de este no comento que ya sabes lo que opino y todo sería redundar en lo genial que te ha quedado :P

Besos

susana said...

Me ha gustado mucho la historia. Me voy a buscar el castillo. Un beso.

madisonrepublicano said...

El castillo de Luis II, mi hiperestésico favorito...