Tuesday, 24 July 2007

There Aren't Words.

De madrugada, ya muy cansadas, tres amigas intentan entrar en el que juran y rejuran que será el último garito. A L y a M les duelen los pies, pero su amiga P tiene cuerda para rato. Hace poco que su novio la ha dejado y desea olvidar, pillarse una curda y no pensar en todo lo que le ha pasado. Ya lleva unas horas desde que le cuesta mantenerse erguida, pero ella insiste en que tiene aguante y que realmente no está borracha. Resulta difícil creerla cuando contesta a la modelo de un cartel publicitario en lugar de a alguna de las otras chicas que, como amigas suyas, la acompañan a pesar de las ganas de cortarse las piernas y tirarlas a la basura.

El local es uno de esos lugares a los que sólo acude lo más selecto, pero P se empeña en entrar ya que según sus propias palabras: Edstoy habsta los coggjjjones de ñiñatos inmadruros y ebsdúbidos que no ssssaben lo que quieden. Quiebdro un hombrdre maduro, bdero ya. Así que se plantan delante de la puerta como quien no quiere la cosa. L y M intuían que ante tal panorama el portero las mandaría dar media vuelta con el primer golpe de brisa, pero quedó claro que como pitonisas tendrían menos futuro que Jesulín de Ubrique como cantante.

P aprovecha que el portero habla con un conocido para colarse en el disco-pub, y a las otras dos no les queda más solución que seguirle los pasos, más que nada porque dejarla suelta y sin vigilancia podría suponerles algún que otro problema.

Tras la puerta de entrada hay unas escaleras. Al llegar arriba, no sin cierta dificultad, ven que el lugar no está abarrotado, pero sí concurrido a pesar de la hora. La barra- espectáculo está a la derecha y a la izquierda un pequeño conjunto de mesas, dejando en el centro una amplia zona de baile. Todo dispuesto como un gran escaparate, uno de esos sitios en los que la gente va a ver y a dejarse ver.

Pasando de los consejos de sus dos sufridas amigas como de comer mierda, P pide otra copa más para las tres mientras las llama aburridas y aguafiestas. Viendo la cara de L, M se da cuenta de que todo el mundo las mira No te has puesto las lentillas hoy, ¿verdad...? Verdad. No ve a un metro de distancia más que caras borrosas, y más allá, sólo bultos. Cosas de miopes. Dios mío... Qué vergüenza... Todo el mundo mirándonos... ¡¡¡Bdues que miren lo que quiebdan!!!
En un segundo, P se lanza a la pista y empieza a... ¿bailar? Sí, pongámosle ese nombre. A su amiga M no le queda otra que ir a rescatarla mientras L busca un sitio entre las mesas para sentarse. Voy a ver si el camarero le puede poner un café o algo que le baje la que lleva encima... Dice L.

Allí estaban, ella moviéndose entre la gente y M detrás intentado atraparla y llevársela hasta la zona de las mesas. La música, un ritmillo latino pegadizo alternado con momentos de chunda-chunda machacón pero de diseño, oiga, (y la borrachera) no le permitía oír cuando la llamaba, así que los intentos para atraerla mediante ese método fracasaron. M estaba viendo que no le quedaría otra salida más que la de agarrarla por los pelos y arrastrarla por la pista, hasta que...




¡Uaaaaaaa, tía, me encandba esda cansión, UuuuuuuuUuuuuuuh! Después de eso dejó de verla. Le nubló la vista la iluminación de conocer la existencia de Dios, porque algo tan perfecto sólo podía ser obra de un ser sobrenatural y divino.





- Parece que tu amiga no se encuentra muy bien - Salieron palabras de su boca, pero estaba tan sorda (y eclipsada) que no escuchó nada.
- ¿Qué?
- ¡¿Se encuentra bien?!
- ¡Sí, sí, sólo tiene unas copas de más, pero como es más fuerte que yo me cuesta controlarla! - Con tal jaleo sólo quedaba gritar o acercarse al oído para hablar, que fue lo que hizo él.
- Yeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaa! Tarítorirooooo! Taritorírooooooo! Titiritirí tariroriroriro!
- ¿Necesitas ayuda?
- [Joder, P, tengo a un dios griego hablándome al oído y estás cantando borracha] Un poco, sí.
- Tranquila, te ayudo.- Entre los dos pudieron llevar a P hasta la mesa, donde el ambiente era más tranquilo al estar alejados de los altavoces.
- Muchas gracias, de verdad...
- David - y le dio la mano, algo que no es habitual no sólo en un pub, donde parece que todo el mundo se conoce y la confianza es abrumadora, sino en la calle un día cualquiera.
- Gracias, David. Si no es por tí, no la saco nunca de ese lío.
- De nada... - esperando a que M se presentase le regaló la más bella sonrisa que la chica había visto jamás. Sintió que el mundo desaparecía, pero fueron sólo dos segundos porque...
- Bmpf! Tengo ganas de vomitar... - Esa maravillosa frase unida a la apresurada carrera hacia el servicio de su amiga rompieron la magia del momento. Gracias, P.





[*] Esta historia es completamente ficticia.

20 comments:

Carabiru said...

Has vuelto has vuelto! has vuelto has vuelto! (léase al ritmo de la música, por favor, seamos profesionales, jejejejej)

Mola! ¿del todo del todo ficticia???
Mmmmmm si una amiga me hace perder un momento así... no sé que haría...

Jajajja, salu2

Zeitgeist said...

David iba a lo que iba... Los dioses griegos seducen, mojan y te dicen que te cojas un taxi y que tires pa`casa porque quieren dormir agusto la moña.

Zeitgeist said...

Pues sí que me duele, sí.

Gris... que me han dicho que blanco sobre negro es bastante molesto de leer... y estaba generoso.

shysh said...

Pues menos mal que es ficticio porque si no a esa amiga tardaría en verla. Hola Miss.

Riesgo said...

Siguiendo con el plantemaineto de zeitgeist, yo te diría que con semejantes divinidades podría ocurrir que dentro de 3 o 4 findes, tú estuvieras bailando, alcoholizada, Los Micrófonos en un after mientras tus amigas tratan de reducirte. Y nosotros no queremos que pase eso.
menos que bebieras por el puro placer de alcoholizarte. Entonces sí ^^.
Saludos.

Small Blue Thing said...

Pues M es gilipollas.

Un momento así te lo cortas tú: anda que no hay herramientas de lenguaje posibles...

(y que alguien mesplique qué cojoño (Hola, f) es Zeitgeist, que me tenéis loca)

Mr. TAS said...

ficticia, ¿pero cuantísimas veces habrá ocurrido algo similar?

tiradete said...

Sí, sí, ficticia del todo sólo le falta la escena final de sexo

Fétido said...

Mira, una experiencia por la que nunca he pasado: cuidar de un colega borracho. Los dejaba tirados en un portal y volvía a ver si seguían allí cuando acababa la fiesta. Bueno, a veces no volvía...

PAY said...

muy buen relato, pero algún minimo de realidad debe poseer, los detalles son muy buenos.-
pd: era necesario poner la foto del muchacho ese, como para tirar abajo a tus lectores masculinos.-
un abrazo
javier

Maduixeta said...

Juasjuasjuas...que bueno...y que real, porque igual igual no, pero parecido sí me ha pasado. Y curiosamente también terminó el tema en vomito (ya sé que no es agradable, pero que le vamos a hacer, el mejor cocktel tiene lugar en el estómago).

Quería pasarme por aquí y al leerte me he visto obligada, entre carcajadas y lagrimillas de esas de descojonarse, a dejarte un comment.

Aish...que bueno...jejeje...

Un beso y...si encuentras al dios griego directa a la yugular!!!!

Carabiru said...

Nena, me acabo de dar cuenta de que tú, bueno, no, tu historia ficticia, con su dios griego, y yo con mi viaje real a Londres y mi dios Romano... podríamos montarnos una religión que te cagas, íbamos a tener seguidoras, y seguidores también, jejeje, a punta pala.

Miss Sinner said...

Probablemente no sería una amiga la que me haría perder el momento, sería yo misma, Biru, que soy así de torpe :( Pero me queda el consuelo de poder forrarnos con esa religión ;-D

Si se me presenta semejante ejemplar con ese plan, no le digo que no, Zeit. Me da igual que sea sólo por un rato. Creo que ya me toca :P

Totalmente ficticio, Shysh ;-)

Hace tiempo que dejé el alcohol, Riesgo. La culpa es de una mala experiencia que aún no me atrevo a contar.

Lo sería, Small. Desde luego, yo, no domino el lenguaje sentimental. O directamente o no me entero.

Pues seguro que muchas veces, Mr.Tas. Tantas que tiradete ya le pone final ;-D

¿A veces, Fétido? XDDD

Necesario, necesario, no, Pay. Pero... ^^

Le daré un muerdo de tu parte, Maduixeta ;-) No te cortes más y ¡bienvenida!

Como no soy supersticiosa (no mucho :P) allá va el comentario número 13 ;-D

Besos a todos!

Nanny-Ogg said...

Nada, en cuanto la interfecta haya soltado lo que tiene que soltar se la lanza a un lado y a buscar el dios griego... claro que yo como soy así de tontorrona me habría quedado con la amiga. ¡Qué le vamos a hacer! Y mira que dioses griegos andan pocos por este mundo. :D

Besos

illeR said...

Jajaja, sera ficticia pero podria ser real perfectamente. Sin ir ms lejos yo he vivido eso varias veces, pero sin la parte del super-tio hablandome. Es lo que toca cuando eres la amiga que se mantiene sobria :S

Tamaruca said...

¿Ficticia? ¡Anda ya! Sólo has cambiado las iniciales... la L verde debería ser una V, ¡jiji!

Qué divertida y qué bien contada, me ha encantado...

A mi hermana le ocurrió algo similar, buff... Acabaron en urgencias con la mocica en cuestión, qué malísima se puso, pobre :S

Mmuaa..

illeR said...

Yo me lo lei en ingles, pero ya anda en español...

http://spanishhallows.blogspot.com/

Me han dicho que la traduccion esta bien, cuando me se me pase la saturacion de haberme leido 759 paginas en 3 dias, re-leere esta version.


Blue ademas de ser un color precioso, significa triste. Por eso se llaman Blues, los blues, jeje.
Por cierto sabias que el nombre original de "cancion triste de high street" es "high street blues", usease "Policias de High Street" pero al traducirlo en vez de poner Blues como policia (es la forma coloquial de llamarlos en USA por el uniforme) pusieron cancion triste.

Y menuda chapa he metido, cuando seguramente todo esto ya lo sabes....


Besos

Post -> Umm, hacer 2 lennon, umm, interesante reto ;)

Alabastro said...

Un dios griego necesita mantenerse en esa distancia para seguir siéndolo.

Lo peor del desamor, más que el hecho de no poder ver cumplidos tus deseos, a lo que ya nos vamos acostumbrando, es el bajón de autoestima que te produce; así que dile a P, que sí, que una borrachera diaria, te da la justa medida de quien eres. Y que sí, que se merece un hombre maduro.

El lunático Barry said...

pues me he quedado prendado de P.

Tale said...

Hola Sinner. He vuelto.

A ver,

Al fin y al cabo la cosa podría haber acabado peor.

Imaginate que P no bubiera tenido fuerzas (o no hubiera notado las piernas) para esa apresurada carrera final hacia el lavabo y hubiera entregado directamente lo mejor que llevaba dentro como ofrenda al dios griego en cuestión.

Es más, me pregunto si en ese caso habría continuado con sus buenos modales...

Todo esto que has puesto lo estoy visualizando en forma de gag. Es muy diver.


Besotes