Thursday, 7 June 2007

Chained story.

Me encanta escribir historias. Inventar personajes, sus vidas, lo que les rodea, lo que les pasa, inventar un mundo diferente sólo por el placer de hacerlo. Me gusta empezarlas, desvariar y hacer crecer la tensión, pero después me cuesta llevarlas hasta un final.

En el colegio alguna vez jugamos a las "historias acordeón" o historias encadenadas. La profesora escribía el comienzo de un cuento en la pizarra, y el que estaba sentado en primera fila continuaba la historia en un folio. Escribía cuatro líneas, doblaba la hoja para cubrir su escrito y se la pasaba al compañero, que debía seguir sin saber qué había puesto el anterior. Así hasta que todos los alumnos habían participado. Al final se desenrollaba el folio y se leía en voz alta. Las risas estaban aseguradas.

Me gustaría repetirlo, así que propongo que continuéis vosotros esta historia con la diferencia de que podréis ver lo que han escrito los demás. Y esa es la cuestión: continuar la historia donde la ha dejado la persona anterior.

Empieza así:


Hacía un calor insoportable. Después de aguantar toda la noche estoicamente en el tanatorio, lo que menos le apetecía a Patricia era estar pendiente del entierro y recibir a toda aquella gente que pasaría a darle el pésame y a hacerle un montón de preguntas. Estaba agotada, pero sólo era capaz de pensar en todo lo que había pasado y en lo que aún estaba por pasar...


P.C.: Si queréis comentar algo o tenéis alguna duda, preguntad en la entrada anterior.

Edit. 5:57 p.m.

Tenía que haber puesto antes alguna norma, pero con la emoción del juego no preví las dificultades que podían presentarse, así que lo haré ahora.

Los comentarios pueden tener la extensión que queráis.
Deben ser mínimamente coherentes con la historia.
No hay límite de participación (podéis comentar más de una vez siempre que no sea dos veces seguidas).
Y por último, el comodín de despertarse del sueño para dar un giro argumental tiene un tope global de tres usos y la misma persona no puede recurrir a él más de una vez.

Edit 11/06. 12:24 p.m.

Comentarios que no tengan nada que ver con la historia serán eliminados.
Por favor, respetemos el juego.

28 comments:

mgqeaol said...

Por un instante, perdió la noción del tiempo y del espacio y sólo era capaz de recordar el olor de café recién hecho y tostadas, que llegaba hasta su cama cuando iba a pasar el fin de semana a casa de su abuela. Se sentía tan a gusto en aquellos momentos…

Fétido said...

... Cuando, tras unos instantes de reflexión, Patricia se inclinó para depositar un beso en la mejilla del finado, éste se incorporó violentamente y le arrancó el labio inferior de un certero mordisco. De un salto abandonó el ataud y se abalanzó con inusitada velocidad sobre la primera fila de plañideras...

Bueno, también podéis ignorar este comentario y seguir con la historia. Es que me cuesta reprimirme

tootels said...

...................................
No reconocía a nadie... ¿qué estaba ocurriendo?... el efecto de aquella pequeña pastilla me estaba turbando el pensamiento. Al pronto se acerca un hombre, con la barba muy bien perfilada y me ofrece un vaso de agua... agua fría al notar la gota que cae sobre mi falda negra de tergal...
¿Pero quién es ese hombre? me pregunto...
Comienzo a escuchar un murmullo que va creciendo, miradas que se dirigen hacia mi... el sumial me está desequilibrando y empiezo a ver visiones, ¿o no?... las personas comienzan a acercarse, primero lentamente, después sin ningún recato me señalan y hablan entre ellos, no consigo escucharles, pero sé que hablan de mi.
Decido incorporarme y refugiarme viendo a la persona que nos ha abandonado y ha dejado este hueco en nuestras cabezas, tantas risas, emociones y perrerías, era tan joven... Conforme me acerco el murmullo se hace mas evidente, pero yo apenas hago caso a los rumores, quiero que vuelva a ser... quiero que me hable y que me abrace... me acerco al cristal y no puedo abrir los ojos.. tengo miedo de volver a verlo...verlo así... sin su risa... Voy abriendo lentamente los ojos, noto cómo se entrelazan mis pestañas, aún pegadas por la saturación de lágrimas convertidas en legañas pegajosas que impiden un movimiento natural, El murmullo ya se ha convertido en lo que en otro estado, serían alaridos, el hombre de la barba perfilada, tira el vaso de agua y corre a cogerme de los hombros.. lucho para poder abrir los ojos y poder ver a mi amado, quizás por última vez...
Le veo, le veo, le miro y observo..pero no le reconozco, ¿qué ocurre?, no puede ser...
¡Qué ocurreeee! grito como nunca lo había hecho.
El silencio se apodera de la sala.
El hombre de la barba perfilada ya me ha alcanzado con fuerza los brazos y busco su protección... con voz susurrante y suave cual ángel protector me dice:
"Te has equivocado de sala"

NUNCA MAIS




p.d._ que conste que me he reido muchísimo escribiendo esto.. y al final me han dado ganas de poner un cuñaaaaaooo!, pero me he reprimido.. lo dejo a tu elección.

Tamaruca said...

Como la historia de Tootels parece tener un final, continúo a partir de Fétido:

Patricia no daba crédito a lo que veía. "¡Patanes! ¡Debería haberlo envenenado yo misma! Esos estúpidos ineptos no sólo no lograron frenar la mutación, ¡ni siquiera han logrado matarlo!" Observó durante unos instantes como seguía atacando a los presentes y cuando trató de moverse para escapar, comenzó a marearse. "¿Qué me pasa, qué es toda esta sangr...?"


(...)

Galahan said...

...era un mal momento para ponerse de parto. Pero ese y no otro, era el momento. Una vida se va y vuelve de la muerte. Otra viene y puede irse a ocupar su lugar si Patricia no se daba prisa en salir de allí...

(jiji)

Tale said...

Tal vez fuera el calor agobiante o lo incómodo de la postura lo que la volvió a despertar para darse cuenta de lo que creía que era una pesadilla sólo lo había sido a medias.

Allí seguía él, descansando con una expresión desconocida. Hasta se diría que estaba durmiendo.

Se maldijo de nuevo a si misma por haber tardado tanto en decidirse. Porque en el momento en que fue lo bastante valiente para ser completamente sincera con él, otra se le había adelantado. La muerte cobarde y traidora había impuesto su autoridad suprema.

El secreto, su secreto, sería algo que tendría que llevar en su interior como un hierro candente para siempre.

O tal vez no...

Frank Nicotine said...

Y el pobre Superman estaba tan deprimido que se empujó cuatro tacos de criptonita y dos cajas de tequila: "estoy tan gordo"...Pero nunca contó con que el cadaver de Sadam Hussein estuviese al asecho constante sobrevolando el firmamento a bordo de la nube voladora obsequiada por George W. Bush. Dos día despues, el precio del dolar se estabilizaba y el Papá se convertía en Testigo de Jehova. (¿qué me gané?)

Fer said...

Trataré de continúar después de éste último delirio marveliano. mE encantan estas movidas.
"Patricia entreabrió los ojos y la boca, y separó con un crujido la mejilla del cuero del sillón. Observó desconcertada el folleto ("¿Dice la Biblia la verdad?¿Cree que los católicos se lo cuentan todo? No se equivoque."), la pastilla partida por la mitad sobre él, la botella de Jack Daniel's más que mediada... ¿Que había ocurrido por la noche?
Recordaba borrosamente un gran edificio de asépticos pasillos, gente circunspecta, camillas... Luego, dolor, una roja explosión entre sus piernas, la caída desde la azotea... y un hombre. Un chico, más bien. con una cmaiseta de Superman. No recordaba mucho más, pero se percató de que no llevaba ropa interior bajo la falda.
Supuso que era domingo. Domingo por la mañana."
Saludos.

Ruvias Intelijentes said...

lo de no yevar ropa interior, era una moda nueba que avia adquirido. le parezia chulo i dezidio tirar todas sus vraguitas por la bentana el primer dia que yobiera. todabia estaban todas en una cesta en el valcon. "lla yobera", penso. miro el reloj i bio que hera un poco tarde. avia quedado en recojer a su primo fernando para tomar un cafe i concretar los detayes. al fin i al cavo, no se mata a tu avuelo todos los dias i, lla que se ponian, que fuera huna cosa limpia...

Miss Sinner said...

Voy a intentar poner un poco de orden.

Todas esas imágenes daban vueltas en su cabeza. "Maldito whisky... No volveré a beber..." Pero sabía que no era cierto.

Sin embargo, de algo estaba segura: la mezcla de alcohol, la muerte de alguien con quien había compartido tanto y la visión de una película de Ben Affleck no era una buena combinación.

También podría tener algo que ver el hecho de que las cosas no estaban saliendo como esperaba o... los remordimientos... No, eso no.

Se incorporó como pudo. Le costaba estar erguida, y no sólo por la resaca. Algo había pasado, sí ¿pero qué?

En un principio se sintió desorientada y no reconoció aquella habitación hasta que su cabeza dejó de dar vueltas. Estaba en casa de su tía. La cama de princesita con su dosel, el papel florido de las paredes, la mesa con el jarrón de margaritas... Quizá ella podría explicarle parte de lo que había sucedido.

A duras penas logró llegar hasta la puerta, pero sabía que en ese estado no conseguiría bajar las escaleras sin rodar por ellas. No hizo falta. Nada más asomar la cabeza su tía apareció.

- Patricia, niña ¿qué haces levantada? Acuéstate, vamos.
- A... Águeda... ¿qué...?
- Hum... No recuerdas nada ¿verdad? Aiss, vamos, vamos, vuelve a la cama.

Mientras se recostaba de nuevo, su tía Águeda le contó todo.
Daniel, su mejor amigo, había muerto en circunstancias extrañas. O al menos eso le había parecido a ella misma a pesar de lo que dijese la policía. No reaccionó muy bien y se encerró en su apartamento después del velatorio a "hacer sabe Dios qué cosas" según su tía, quien conforme iba narrando despertaba los recuerdos de Patricia.

Se acordó del vuelco que le dio el estómago al ver la figura de Daniel estampada contra la acera, pero no recordaba desde aquel momento hasta la espera del velatorio. Si recordaba a aquel grupo de gente (muy rara) que repartía unos folletos a la salida del tanatorio, subirse al coche y llegar a su apartamento, quitarse la ropa interior y ponerla en la cesta en el balcón, la botella, la pastilla y la jodida película, pero desde ahí todo estaba muy borroso.

Águeda le contó lo que sabía. La llamó la policía para avisarle de que su sobrina se había lanzado desde la azotea del edificio y de que estaba en una clínica. Ella corrió para verla y un médico muy simpático con una camiseta de Superman le explicó que "Está bastante bien, dentro de lo que cabe, pero... he de decirle que ha perdido al bebé". Patricia no se sorprendió demasiado, quizá de ahí viniese esa imagen de parir que había visto mientras estaba inconsciente.

Su tía se la llevó de la clínica a su casa para que descansase, pero ya había sido suficiente. Debía volver, pues había quedado en recoger a Fernando esa misma mañana para concretar los detalles del plan.

rocahemu said...

Le pareció que el mundo había cambiado ante sus ojos..de ahora en adelante tendría que arreglarselas completamente sola..Las preguntas se agolpaban en su cabeza,y la hacían respirar agitadamente mientras cruzaba la calle hacia su puerta,esa puerta gris con enrredaderas que fué el pórtico de la felicidad durante un tiempo..

El Responsable said...

"¿Por qué?" se preguntaba una y otra vez, todo por la eterna lucha de sexos, todo había empezado por un estúpido chiste machista:
-Oye, Patri, se tiran desde un séptimo piso y al mismo tiempo un hombre y una mujer, ¿quién llega antes al suelo?
-Pues no sé, supongo que el hombre por ser más pesado, no sabes lo pesados que os haceis a veces.
-Has acertado a medias, llega primero el hombre porque la mujer se para a preguntar el camino, ¡jajajaja!.
-Mentira, no somos tan borricas, es cuestión de dejarse ir y ya está.
-Que te digo yo que es así, "borrica"
-¿Hacemos la prueba?
-¡Venga!
Hicieron la prueba y efectivamente fue Daniel quien llegó primero al suelo, pero no porque ella se parara a preguntar, no, sino porque se paró a limpiar todos los cristales que se encontró por el camino y dio tiempo a que el tendero de abajo desplegara el toldo.

PD: Lo siento, creo que es la falta de sueño.

El lunático Barry said...

A veces le gustaba hacer eso, desvirtuar las situaciones tan serias en su mente para que no le impactasen tanto, jo, cómo le hubiese gustado que su vida hubiese terminado en un jodido chiste.
"¡La casa de Fernando!" con tantas divagaciones mentales se había pasado dos paradas..
Bajó rápidamente y cruzó veloz a encontrarse con un autobús que pasase en sentido contrario, esta vez se tomó la medicación no quería que cuando lo viese las ideas que pupulan por su mente le hiciesen desvariar ante él, todo podría echarse a perder.

Carabiru said...

Sin Dani, todo sería más difícil, pero despues de tanto planearlo, no podía echarse atrás ahora, se lo debía a él, aunque ahora, no sería lo mismo...
Recordó que debería acordarse de comprar ropa interior, ¿¿qué locura se le había pasado por la cabeza para lanzarlas al vacío??

El lunático Barry said...

Sin más divagación se bajó frente al portal de Fernando, y apretó el timbre. Una joven de unos 25 años le abrió la puerta y le dijo que esperase en el recibidor, eso a Patricia la aceleró un poco,"quién era esa extraña, que hacía en casa de Fernado, ¿sabría algo de su plan?". Al rato apareció Fernando, con su sonrisa franca y como si no hubies pasado completamente nada. Le hizo un leve gesto para que lo siguiese y entraron en la sala donde se habían visto tantas veces Dani, Fernando y ella.
Sin andarse con rodeos Fernando le preguntó -¿Bueno, cómo os va?
- Estás de guasa.- preguntó airada Patricia
- ¿qué ocurre?
- ¿No sabes nada?
- No, me estás preocupando quieres contármelo.
- Dani ha muerto...
- ¿Cómo?
-Joder, que ha muerto cuantas veces tengo que repetirlo.
- Si, pero cuando ocurrió, cómo ha sido.
- pues..., esta mañana.. o fue ayer..no recuerdo bien.
Patricia agachó la cabeza entre sus manos, estaba aturdida no recordaba bién las últimas horas, era como un puzle a medio.
- ¿Te estás tomando la medicación?
- Te acabo de decir que Dani ha muerto y lo único que te preocupa es una maldíta pastilla, llego aquí, dejando el cuerpo de alguien a quien amaba o eso creía, vengo y me abre esa tía que no conozco de nada, y que hay de "lo siento"..
- Vale, vale, cálmate uno poco he sido quizás un poco frío, túmbate aquí y relajate, voy a hacer unas llamadas para ver si puedo aclarar la muerte de Dani, hay muchos cabos sueltos..
Esa era su frase repetida, Patricia estaba hasta las narices de que se la repitiese, hay muchos cabos sueltos, como si no se creyese nunca lo que le contaba..

Due said...

Fernando dejó a Patricia sóla en el gran salón. Iría hasta el teléfono del despacho para realizar varias llamadas y no quería que Patricia lo escuchara, por si acaso...
Patricia se sienta en el sofá. Está nerviosa. Piensa de nuevo en su ropa interior perfectamente conjuntada y se pregunta si lleva las piernas bien depiladas... ¡Qué tontería por dios! Con esta historía me estoy volviendo más nuerótica aún! Piensa entre sí.

La joven mujer que le abrió la puerta entra en el salón. Sólo lleva unas minúsculas braguitas azules, y una camisa a medio abrochar, probablemente de Fernando. Su mirada es segura e insolente. Su pelo largo, lo lleva suelto y le cubre unos hombros perfectamente simétricos y estilizados. Va descalza y lleva en la mano una copa de coñac.

- Qué haces aqui?- Su tono de voz es de seguridad en sí misma, con un tono fuerte que a Patricia le pareció más bien desgarrado.
- Es pregunta también te la podría hacer yo a ti, no te parece?
- Eres una insolente. Sé qué estás planeando... Y créeme bonita... No te va a salir bien...

Sus miradas se encuentran. Aquella muchacha la estaba desafianado, acusando de alguna cosa que ella no tenía ni la menor idea... Dani.. le ha venido una imagen de Dani, una en la que él la está mirando con esos mismos ojos, esa misma mirada mantenida, esa misma actitud...

Fernando entra en el salón de nuevo. Su rostro está desencajado.


(Miss Sinner... me encanta!!! Un besito nena)

JT said...

- Patricia, tienes que decírmelo. Ahora.
- ¿Decirte qué?
- Que lo hicisteis sin avisarme.

Patricia se lo quedó mirando como a través de un telescopio. De planeta a planeta. ¿De qué rayos hablaba?
Fernando apretó los labios y miró un momento a la joven desconocida.
- Sara... ¿te importa dejarnos un momento?
La mirada desafiante dejó de taladrar a la recién llegada y se clavó con igual fiereza en el hombre.
- ¿Crees que eso cambiaría algo? ¿Qué más da que esté o que no esté?
- Tú verás. Haz lo que te de la maldita gana.
Volvió a mirar a Patricia. Temblaba ligeramente, y mantenía los puños apretados como si de un momento a otro una tensión desconocida fuera a hacer saltar un arco voltaico entre ellos.

- Dímelo de una puta vez. Lo intentasteis, ¿verdad? Ni se te ocurra mentirme ahora.

Patricia se encogió en el sofá. Si no hubiera habido esta tensión alrededor, habría tomado su cabeza entre las manos. Pero temía que si las separaba de la tela del asiento, el arco voltaico saltaría definitivamente hacia ella y la haría volar en pedazos. Por Dios, qué es todo esto, pensó.

Fernando avanzó un paso, acusador.

- Lo hicisteis. Y no teníais ni puta idea de la velocidad necesaria, ni de la potencia, ni de ningún otro maldito dato técnico, porque yo era el que se iba a encargar de eso. ¿O me equivoco? ¡Patricia, contéstame!

Olvidando el arco eléctrico y cualquier otra imagen, la aludida se cubrió la cara con las manos. El vacío en su mente parecía estar absorbiendo la realidad, atrayéndola como un sumidero y haciéndola desaparecer.
- Fernando, por favor...
Las primeras palabras trajeron consigo, como nubes de tormenta, el llanto que llevaba horas, quizás dias, conteniendo.
-... te juro que no sé de qué me ha...

Y entonces recibió algo realmente parecido a una descarga. Sus ideas se cortocircuitaron y tuvo una visión rápida. El chiste no era un chiste. El salto no era un salto. Las ventanas. Dios mío. El plan.

Fer said...

Lo recordó todo en un puro fogonazo, un único momento de lucidez.

La luna brillaba tanto que parecía chorrear por el cabello de Dani y derramarse por su espalda. También los ojos de Dani parecían llenos de plata fundida, y los suyos propios, chispeando de excitación. La risa los sacudía, los aturdía, les daba valor. Por eso seguíandando saltitos sobre la cornisa de la azotea, treinta centímetros de hormigón agreitado a siete pisos de altura. Y no podían parar de reír, recordadno el chiste, la ridícula idea de subir a comprobarlo, el com plicado plan para robarle las llaves de la azotea al conserje.

Patricia estaba tan excitada que saludaba a los transehúntes que gritaban aterrorizados, los saludaba como una reina, y realmente era una imagen gloriosa: una pareja bailando al borde del abismo, ambos felices, empapados de luna, cogidos de la mano. Sus dedos estaban tan apretados que cada uno podía sentir el acelerado pulso del otro.

Tan apretados que ella no pudo soltarse cuando él resbaló y la arrastró hacia la calle. Enseguida la ciudad enmudeció, el aire la rodeó en un abrazo trepidante y el tiempo se detuvo durante un millón de suspiros; se reanudó bruscamente con un crujido, el del cráneo de Dani contra la acera.

Parece increíble, pero Patricia tuvo tiempo de verlo tendido sobre la acera, aún húmedo de luna, antes de caer blandamente sobre su ancha espalda.

Galahan said...

OFF TOPIC: Belmar y MentesSueltas, sois unos pesados con vuestro SPAM!

A parte, dado que mi aportación ha quedado "fuera de la continuidad", me he perdido un poco del evento. Cosas de no tener mucho mucho tiempo!
Así que seguiré la tira, con esta pequeña aportación y 2 consejo-observaciones:

1- Igual ciñéndose a 1 párrafo por persona tendría más gracia por ser mas ligero ¿no?
2- Igual no :P


HISTORIA:

"Fue entonces cuando un hombre, viejo, cansado, consumido por años de experiencia en algo más que el simple transcurrir por las calles, se acercó a Patricia. En su mirada parecía esconderse mucho más de lo que la mente de Patricia podría descifrar. Mucho más de lo que incluso, podría comprender. De pronto, el hombre susurró:
- Tienes miedo ¿verdad...?
- Yo... yo...
- Estarías loca si no lo tuvieras."

:P
(jiji)

Víbora said...

- Pues sí, tengo miedo y además estoy loca. No hay otra explicación posible, pensó Patricia.
- ¿Miedo a qué?
- Pues a la muerte como todos, fue lo priemero que se le ocurrió y antes de abrir la boca oyó la voz del anciano.
- Eso no es cierto, el que teme a la muerte no juega con ella como tú. ¿Qué temes en realidad?
Entonces vió que la boca del viejo no se abría para hablar y que le contestaba sin que ella misma emitiese ningún sonido y lo comprendió, ¡hablaban telepáticamente!

Alabastro said...

La calle, entretanto, estaba desierta, y un gran cartelón dominaba la fachada de la manzana más cercana:

"¿Qué he hecho yo para merecer esto?"

Tale said...

La sensación fue como si hubiera recibido una bofetada brutal sin saber de donde venía. No sólo hablaban telepáticamente sino que aquel viejo podía introducirse dentro de su mente, pasear sobre sus pensamientos,robar impunemente cualquiera de sus secretos, pisar sus sueños.

Se sintió indefensa. Desnuda como jamás podría haber imaginado que alguien pudiera desnudarla.

Deseó morir.

shysh said...

Pero morir no siempre está a tu alcance así que recogió las llaves, se puso una chaqueta y salió a la calle en busca de aire y calma.

(en mi opinión, demasiado largas algunas colaboraciones. Me he perdio. Dónde estoy?

Mr. TAS said...

Cuando de repente, sonó el despertador. Las seis y veinte. Las mismas seis y veinte que todos los días le arrancan de su historia nocturna.
En su cabeza una y otra y vez la misma pregunta:
"¿qué he hecho yo para merecer ésto?

Víbora said...

Y la misma voz lúgubre de todas las mañanas le contestó:
-nacer, hija mía, nacer.

Carabiru said...

Y sí, había nacido, y no una, si no dos veces, porque al salvarse de aquella caída, había vuelto a la vida, aunque al descubrir que Dani había muerto, deseo morir como nunca había deseado nada en esta vida.

Todo había salido mal. Todo.

Fernando les había advertido, "No lo intenteis sin mi, que os conozco, sois un par de gilipollas sin sentido, aunque más gilipollas yo por haberos contado nada".

¿Y le habían hecho caso? No. Un par de porros y se habían sentido los amos del universo, inmortales.

Qué ironía.

tootels said...

SOLO PASABA A VERTE... SALUDETES MAÑANEROS
NUNCA MAIS

Gregorio Verdugo González-Serna said...

Fue entonces, cuando sintió abandonar su mente ya pesada la somnolencia del porro, que recordó el brillo familiar y cercano en los ojos del viejo que le hablaba sin mover los labios.
Era una voz sin sonido, emanada del pasado, que contenía todas las voces del universo juntas, como en un saco de babel, y que sintetizaba toda su sabiduría en una única y exclusiva frase.
-Es ahora cuando estás de verdad sola.- le decía en un murmullo que se extendía por la estancia como el eco de una canción.