Wednesday, 30 May 2007

The fear's tactics.





La táctica del miedo es un método bastante efectivo para ejercer control sobre alguien. Los Estados actualmente, y generalmente de derechas, la utilizan muy a menudo para mantener controlada a la población. Para que sea manejable, dócil y se doble fácilmente a los deseos de los gobernantes.

Su antigüedad está comprobada. Los faraones utilizaban el miedo con los súbditos (que fueron quienes les pusieron el nombre de faraones, porque ser, eran reyes. La cosa viene de asimilar una cosa a la persona. Como la casa de los reyes se llamaba faraón, que significa "casa grande", la gente empezó a llamar al que vivía en la "casa grande" faraón también. Al final se generalizó (al parecer eso de popularizar palabros también viene de antiguo) de tal manera que comenzó a usarse de forma oficial a partir del siglo catorce antes de Cristo. Ayer por la mañana, vamos). Pues lo que decía, que utilizaban el miedo haciéndose pasar por dioses. Mentían a la gente descaradamente diciendo que ellos eran divinos (de dios, no de fashion, aunque para la época sí que eran fashion porque marcaban tendencia, pero no creo que se dijese eso de estar divino en ese sentido) y haciendo que la gente trabajase para ellos. Aunque los trabajadores eran más, como los tenían acojonados con la furia de los dioses, la religión y el estado policial (todo hay que decirlo), pues callaban y obedecían.

Al parecer la técnica era tan buena que se perpetuó a través de los siglos sibilinamente. No hay constancia de que a los pobres romanos los tuviesen acojonados para que siguiesen siendo romanos, pero el miedo a los pueblos bárbaros creo yo que algo haría. Aunque no mucho, porque no pudieron hacer nada contra ellos y al final acabaron asentándose en los territorios "civilizados". Estos pueblos (godos, ostrogodos, vándalos, suevos, francos, alanos, germanos, etc, que eran muchos) acabaron por cogerle el gusto a eso de la civilización y terminaron aburguesándose. Colgaron las espadas, aparcaron los carros y se asentaron para cultivar sus terruñitos.

Ahí es cuando llega el miedo bueno. Porque la religión y la muerte son medios muy buenos (los mejores) para meterle el miedo a la gente en el cuerpo. Así el cristianismo y su Cielo/Infierno hicieron mucho mal a la hora de que la gente viviese tranquila. Es la "maravillosa" Edad Católica, que empieza muy a principios de la Edad Media y acaba con la Ilustración (época maravillosa de verdad a pesar de algunas decapitaciones). En estos años, el sistema que existe primero es el del Antiguo Régimen y luego el del Absolutismo. Parece lo mismo pero no lo es.

En el Antiguo Régimen había tres estamentos: nobleza, clero y tercer estado o pueblo llano. Suena de libro, pero es porque yo me lo aprendí así.
A ver, en la nobleza estaban todos los nobles, fueran pobres o ricos, y el rey era uno más de ellos ya que no tenía ni más tierras ni más poder. Incluso algunos nobles tenían más poder que el propio rey (eso se solía medir según la cantidad de gente que uno tenía bajo el pie. Cuanta más gente trabaja para uno y más la explota, más poderoso es. Como ahora). El clero pues son los miembros de la Iglesia (católica, of course, el resto son herejes), y el tercer estado todos los demás. Un poco desequilibrado el asunto, pero así iba esto.

Cada estamento se dedicaba a una cosa. El trabajo para el pueblo, el partirse el culo luchando por ahí para la nobleza, y el miedo corría a cuenta básicamente del clero, o sea, que se dedicaban a dar misa y a rezar por las almas de todos. Un deslome, oiga.
¿Y a quién se le ocurrió la brillante idea de repartirse las funciones de forma tan justa y equilibrada? Pues a San Agustín, que para algo era monje, miembro del clero y filósofo. Un currante de los de verdad, vamos, y encima santo. Como para no hacerle santo después de esa idea. Aquí pongo un enlace sobre los tres estamentos. Como es muy largo (y un tostón, que yo no me lo he leído entero), sólo os dejo la parte que dice "Justificación ideológica" para que veáis la chispa y el ingenio del santo.

El caso es que el rey pasa de ser primus inter pares a ser inviolable, intocable, elegido por la gracia de dios y monarca absoluto cuando llega el primero (el más listo, supongo) que tiene ya capacidad y poderío suficiente para plantar su cojones encima de la mesa y hacer su santa voluntad sin que los demás le chisten siquiera. Esto es el Absolutismo.

Bueno, pues con este sistema político apenas cambian las cosas, porque la Iglesia sigue teniendo mucho poder y la gente sigue acojonada con lo mismo. Que si los pecados, la muerte, el cielo y el infierno y todo eso. Pero claro, como pasando el tiempo se generalizan otras cosas como la guerra y las enfermedades, al final están curados de espanto y empieza a aburrirles bastante el tema. En el siglo dieciocho ya se dan al cachondeo y a vivir la vida pasando tres kilos de todo. Ahora es cuando llega la Ilustración.

Básicamente viene a decir que lo de dios está muy bien, pero que lo verdaderamente importante es el hombre (el ser humano, no nos pongamos correctísimos ¿eh?). Aboga por la separación Iglesia-Estado, por el triunfo de la razón y el conocimiento sobre la fe y la superstición, por el avance de la ciencia y la expansión de las letras para culturizar al pueblo y que éste sea libre. Pues no es el trabajo lo que os hará libres, sino el conocimiento.

Aquí es donde este movimiento encuentra obstáculos. Los goberantes piensan Eso de que la gente tenga cultura no puede ser porque entonces será más difícil manejarla y hacer lo que nos dé la gana, así que nanay.





Tarda un tiempo, hay revoluciones, lucha y reivindicación, pero al final llega la gente preparada y con deseos de que la población pueda acceder a una educación al poder. Entonces los Estados se encargan de organizar políticas educativas y que llegue al mayor número de gente posible. Es la época del liberalismo (el de verdad) en los siglos diecinueve y veinte. Pero no todo son rosas. Es en el siglo veinte cuando surgen las actuales técnicas del miedo gracias a los totalitarismos.

Parecía que la política liberal iba bien, pero no iría tan bien cuando nacieron y se asentaron políticas de corte autoritario por toda Europa (al resto del mundo ya no abarco, lo siento): El fascismo en Italia, el austrofascismo del Ständestaat de Dollfuss, el nazismo en Alemania, el franquismo en España y el estalinismo en la Unión Soviética (lo de China ya es especial, porque allí no han dejado la época imperial aunque sea una república). Los dos últimos casos son diferentes por tratarse de dictaduras personales (implantadas en un ambiente de violencia, y en el caso del primero con motivo de una guerra) y no de movimientos ideológicos. Al contrario que el nazismo y el fascismo, están vacíos de contenido ideológico y se limitan a ser dos sistemas políticos de corte totalitario en el que un caudillo tiene poder absoluto (lo mismo que el absolutismo pero sin corona). Podríamos dar la puntilla y decir que el fascismo tampoco es un movimiento ideológico por mucho que diga la wikipedia que sí. Porque un movimiento ideológico debe tener bases propias y no ser simplemente una negación de las bases de otros movimientos, que es lo que en realidad es el fascismo: la "tercera vía", la opción que queda después de echar por tierra a la democracia liberal y al proyecto de estado socialista.

El caso es que estos totalitarismos inventaron el miedo al extranjero, al diferente, al enemigo, como el método de control de la población. Y les funcionó. Consiguieron mantener el control y las democracias tomaron nota. Os derrotamos en la guerra y aprendemos de vosotros.

Así EEUU utiliza hoy más que nunca la táctica del miedo para mantener a su población maleable, dócil y sumisa. El miedo al enemigo, a lo que puede hacer, es la mejor carta para la jugada de la prevención. Atacamos, no sea que nos ataquen.

Igualmente, hoy la derecha española utiliza el miedo como en su día hiciera el franquismo (que es de donde viene, para qué negarlo) para ejercer su control sobre la población. Metiendo miedo sobre lo malita que está la cosa, que hay que ver que se rompe España, que estamos en preludios de una guerra y sólo nosotros nos damos cuenta, que esto es el acabóse, arrepentíos herejes, blasfemos e impíos de vuestros pecados pues se acerca el final de los tiempos y es hora de ajustar cuentas. El juicio final se aproxima y sólo con nosotros hallaréis redención ¡Penitenciacite!







Sin embargo, el miedo es también la carta de los terroristas, la baza de aquel que no tiene argumentos, ni tiene razón, ni tiene poder para hacer otra cosa que no sea coger nuestra vida y meterla en una caja con llave debajo de una bomba. Aquel que utiliza el miedo como arma es un terrorista.

Pero no hablemos sólo de altas esferas, pues a nivel personal también se utiliza el miedo como arma. ¿Cómo es posible que unos padres utilicen el miedo para amedrentar a su hija y conseguir que no se vaya de viaje a ninguna parte? ¿Cómo es posible que recurran a la frase No creo que debieras hacer ese viaje... Yo te lo digo por tu bien y similares como Ese viaje no me gusta nada o Dios sabe lo que te puede pasar allí? Terrorismo emocional de andar por casa le llamo yo.

Y claro, pasa como con la religión, que si no crees la historieta lo del Juicio Final te resbala, pero si te la crees... Amigo, ahí te entra la duda.

Y si además confías en el Papa, para qué queremos más.

16 comments:

Jesús David said...

uooow! soy el primero, es un milagro! (no de los dioses claro XD). La verdad es que entré hace poco en una iglesia (comunion de mi sobrino) y si tuve miedo... me parecia todo horrible, no la pisaba desde mi comunión, y es una jodida secta... si queremos avanzar hay que acabar con creencias religiosas absurdas...

el papa tmb me da miedo :S

Galahan said...

Y yo el segundo! :P

Estoy de acuerdo con lo práctico que es el terror y el miedo para los que quieren gobernar. El terrorismo no consiste sólo en poner bombas...

Por otra parte, joer, me he asustado, he visto tanta palabra y tanta explicación histórica y he dicho: "Tate, a esta le ha dao el síndrome del London Calling!" Pero ya veo que no :)

Besoss!

Dédalus said...

Bueno, bueno Miss... Como dicen por Suramérica, "te salió un papiro". Vaya trabajito te has tomado, para ilustrarnos sobre los miedos. Es muy de agradecer tu esfuerzo y está muy bien el resultado.
Hoy en día, el miedo sigue siendo un arma preciadísima por los Estados. La ecuación libertad - seguridad, está sufriendo constantes modificaciones. Esta es la fórmula que exporta un modelo como el de Bush, que preocupa a su población con amenazas no siempre reales, para atemorizarla y así tener una coartada para ofecerle mayor seguridad, a cambio de recortar sus libertades y sus derechos.
Siempre ha sido así; quizá ahora todo es más sofisticado. Pero, como muy bien sabes, no hay nada nuevo bajo el sol.
Estás muy guapa, por cierto.

Un beso.

dude said...

Uy! pense que me habia equivodcado de blog!

Tamaruca said...

Frente al terrorismo de andar por casa, quiero recordar un bote de cristal cerrado herméticamente con una mariposa dentro.

Yo creo que la mariposa quiere viajar, y además sé que es una mariposa muy inteligente que aprovechó al máximo la etapa de la ilustración y que tiene recursos más que suficientes para hacer ese viaje y todos los que le de la gana.

La primera vez que uno vuela sólo da susto los primeros momentos, es normal. Luego, cuando ya estás harta de aeropuertos, es tan natural como ir a por el pan.


Cómo me gusta que me cuenten la historia de forma tan amena, disfruto un montón leyéndote. Y la referencia a la derecha y a los miedos que mete ahora el PP me parece genial.

Besitos muchos :***

tootels said...

va de retro satanaaaaaassss!!
El poder es el dueño del miedo.

Tale said...

Cosas varias que me vienen a la cabeza después de leer este pequeño ladrillo:

Los reyes eran sin lugar a dudas los tipos más bestias y más brutos de la tribu. Eran los que ganaban las guerras cuando se tenían que hacer cuerpo a cuerpo y a base de espadas y mazas. Una vez ganadas las batallas se repartían los territorios conseguidos con sus amiguetes que se llamaban nobles. En la medida en que se fueron separando de ejercer personalmente su poder en las batallas tuvieron que inventar otras argucias. Lo de la teocracia es efectivamente una gran idea.

El miedo y el conocimiento están sin duda enfrentados porque el miedo sólo lo es a lo desconocido. Por tanto es normal que eso de que el pueblo adquiera cultura no está muy bien visto por los poderosos. Pero tal y como cuentas hay un momento en que (después de la ilustración) la industria despega como actividad productiva y necesita montones de obreros. El origen de todo esa mano de obra es el campo. Pero a todos esos campesinos hay que formarlos e inculcarles hábitos que en absoluto tienen (disciplina, horarios, precisión, repetitividad) y para eso nace la escolarización popular masiva (que por cierto es un modelo de escuela que hoy queda también fuera de lugar en una economía sobre todo de servicios).
Es decir que yo veo la escolarización post ilustración más como una necesidad del poder para tener obreros que fabriquen fusiles todos ellos iguales (y es donde por casualidad aparece la primera normativa de calidad industrial, para asegurar que los cañones de los fusiles cumplen unas especificacioness dadas y pueden fabricarse en series) y soldados que los utilicen. Porque saben que esas maquinaria industrial-militar es mucho más eficaz y una palanca para perpetuar su poder.

Que ni el imperio romano ni la esclavitud desaparecen para nada con la llegada de los bárbaros. Sólo se transforman radicalmente. Uno en iglesia, otro en trabajo asalariado.

Que en cierta forma el sistema de organización feudal tampoco ha desaparecido del todo en nuestro mundo actual. Los feudos se llaman empresas multinacionales, pero también se heredan, se invaden, se fusionan mediante alianzas y bodas, contratan los mejores mercenarios, etc..

Que el poder militar real del terrorista es escaso. Su única posibilidad real está en la utilización del miedo. Su gran problema es que la sociedad crea tolerancia a eso y cada vez la han de hacer más gorda.

Que los padres, animados por su instinto de protección de la familia en el fondo lo único que hacen es expresar sus propios temores más que utilizar el miedo como arma.

Que nadie vendrá a sacar a la mariposa del frasco. Salir de ahí es un tema exclusivamente suyo.

Que lo del juicio final ha de ser divertidísimo y da para inventar montones de historias.

Que yo también se hacer ladrillos.

Que un beso.

Miss Sinner said...

Que te adoro ^^

Mmmuacks!

Dude said...

tras mi visita relampago de ayer, hoy me toca extenderme.
Confieso que me ha soprendido tu reseña, muy interesante, pero creo que todavia da para mas, si la transformas en una reseña sobre la cultura de los pueblos llanos, uy perdon, "tercer estado", de ahi asta el internet, esa arma malefica que extiende la cultura del populacho, pero que a su vez tambien es un arma.


Lo que ha aportado "tale", tambien esta muy bien.

Espero leer mas reseñas como esta.

salu2

GUIZMO said...

Un tema interesante que por cierto queda creo yo que bastante bien reflejado en El Bosque, la penúltima de Michael "perro verde" Shyamalan.

El Responsable said...

¿Qué es peor, sexo, drogas y rock´n´roll o iglesia, política y terrorismo?
Los dos tríos van juntitos de la mano.

Para mi blog me quedo con lo último.

Fétido said...

Fuck F.U.D.

Alabastro said...

Siempre imaginé el juicio final como una megaproyección de tu vida en una pantalla. Y toda la peña partiéndose el culo, mientras que uno sólo desea que termine ya, aunque sea para ir al infierno.

Besos. :)

JT said...

¡Anda, me había saltado un post increíble! Muy buena lectura histórica, sí seño...rita.

A mí me pone enfermo el uso del miedo para controlar a los demás, sí, pero lo que más más ¡más! me joroba (y hunde, y entristece, y...), es pensar que al final vaya a ser el miedo el que haga cambiar las conciencias humanas hacia una actitud más cercana al respeto mutuo y la sostenibilidad.

El miedo, y no el amor.

Aunque ya sé que eso del amor suena tan topicazo-trillado-cursi que me da hasta vergüenza haberlo mencionado. Fíjate si está mal el mundo y fíjate también si debemos quererlo como para que pese a todo nos siga gustando.

¡Post dedicado al amor, ya! ¡Con un par de ovarios! ¡El amor a lo largo de la historia! :D

Víbora said...

Se consigue más con una amenaza que con una promesa.
Eso es así y de ello se aprovecha el poderoso para mantener y acrecentar su poder.
¿Qué es el poder? Es la capacidad de que los demás hagan lo que uno quiera y para eso el miedo de los demás es la mejor forma.
Conste que cuando digo poderoso no distingo entre derechas e izquierdas, occidentales u orientales, hombres o mujeres, padres o hijos.
Tanto trata de utilizar el miedo lo de "que vas al infierno" como lo de "que se rompe España" o lo de "que vuelve Franco" y lo de "que viene el coco".
Recuerda que tras el derrocamiento del absolutismo vino el "gobierno del terror".
Y por último, una cosa es la escolarización y otra la ecucación. Conozco muchos que han pasado por la universidad, pero la universidad no ha pasado por ellos.

JT said...

Es posible que se consiga más con una amenaza que con una promesa, sí. Pero con una oferta estoy seguro de que se consigue muchísimo más que con una amenaza.

Pero claro, una oferta requiere atención al otro, interacción, respeto, diplomacia y cosas así.

Al final, yo creo que si se usa el medio es porque es sencillamente el medio más fácil. El que menos esfuerzo y cualidades personales requiere.