Friday, 11 May 2007

Back in time...





Hace 10 años había una chica muy, muy, muy borde, pero que muy borde, que pasaba de todo y de todos. Incluso de ella misma. La ironía era su lenguaje y no había nadie que no cayera ante sus puyas (también es cierto que se lo ponían a huevo toda esa panda de lobotomizados). Sacaba buenas notas, pero se enfrentaba con los profesores y con toda figura de autoridad que se pusiera por delante. Pronto encontraría una salida adecuada para aquella actitud...

Hace 5 años conocería al Señor X (le llamaremos así) y él le brindaría la oportunidad de su vida. Comenzó su entrenamiento en unas viejas instalaciones en lo que entonces era la República Soviética Rusa, y desde entonces no dejó de viajar por todo el planeta para completar su formación. Fueron tiempos duros en los que tuvo que luchar contra los elementos y contra sí misma. Vivió una larga etapa de depresión a causa de la soledad que le producía aquella situación. Jamás pensó que echaría de menos el contacto con la gente, que le haría tanto daño pasar horas, días interminables sin hablar ni ver a ningún otro ser humano... Pero afortunadamente para ella terminó acostumbrándose, porque de eso dependería su futuro. De su capacidad para no necesitar nada ni a nadie.

Hace un año se cumplió el segundo aniversario de su primer trabajo. Después de haber sobrevivido en la estepa, en la jungla, en el desierto helado del Gobi y en las tierras rocosas del Kurdistán sin más medios a su alcance que sus propias manos, pensó que no podía enfrentarse a nada peor. Se equivocaba.
Eliminar a alguien no es tan sencillo como lo pintan en las películas. Es una vida, y nadie está por encima del bien y del mal para decidir quién vive y quién muere. Pero es bien cierto que el panorama cambia cuando es la propia vida lo que está en juego. Se trataba de su vida o la de su víctima, y se limitó a no pensar.
Fue como rasgar mantequilla tibia con el dedo. Rápido. Sin darle tiempo a ver la marca que había dejado el cuchillo en su cuello, el cuerpo cayó desplomado y ella sintió que caía con él. Se hundió en un pozo tan profundo que jamás volvería a ver la luz.

Ayer se miró al espejo y no se reconoció. ¿Dónde estaba aquella chica joven y borde que un día fue? Su cara reflejaba el cansancio de las noches sin dormir, los hoteles en los que nadie querría poner un pie, las horas en tascas de mala muerte en las que el alcohol fue su única compañía, los malos polvos de todos los que habían pasado por su cama creyendo que serían el primero y el último, todo lo que llevaba a sus espaldas, los kilómetros y los cadáveres que había dejado atrás.

Hoy está en una triste habitación. Apenas cuatro muebles la llenan y cualquiera de un simple vistazo podría sacarle los defectos y en esos momentos saber el poder que tienen las bombillas frente a los fluorescentes o el calor que pueden dar unas cortinas. Hasta un par de cuadros podrían haber ayudado mucho, pero ni siquiera eso.
Tampoco podía pedir más. La precipitación de los últimos días la habían llevado hasta allí, por mucho que hubiera intentado encontrar un sitio mejor no habría podido. No disponía de tiempo ni de dinero para más, aunque en realidad no necesitaba más. No estaba de vacaciones, tenía una misión que cumplir y cinco días de plazo para realizarla.

Mientras pensaba en lo que debía hacer, no dejaban de venir a su mente fragmentos de canciones. De 5 canciones de las cuales sabía toda la letra y que no dejaban de alternarse. I'm a bitch, Give me something for the pain, Mama told me not to come, Little know it all, Old time rock&roll, pasaban por su mente una detrás de otra. Lo hacía inconscientemente cuando deseaba apartar una idea de la cabeza, pero ahora debía centrarse. El trabajo lo requería. En ese punto era una persona estricta, firme, cumplidora, entregada. En realidad no había más puntos que ése, pues el trabajo era su vida. Eran aspectos tan ligados que eran dependientes, el trabajo acabaría con ella tanto si seguía en ello como si no.

Había pensado varias veces en dejarlo, en comenzar una nueva vida anónima en alguna otra parte. Incluso tenía su lista de 5 lugares ideales para visitar: Sicilia, Egipto, Ontario, la Polinesia, el Caribe... sitios en los que poder perderse sin dar explicaciones a nadie, moviéndose con libertad total, en los que poder hacer lo que quiera, comer lo que quiera... Hacía tanto tiempo que no probaba sus platos favoritos... Un riquísimo revuelto de verduras, un buen filete de atún fresco a la plancha, unas patatas cocidas, una tarta de chocolate de verdad, una completa macedonia de frutas frescas... Aquello era comida y no lo que estaba obligada a comer por culpa de aquella vida a salto de mata que llevaba. Siempre pendiente del siguiente encargo, la siguiente víctima que debía caer bajo su mano.

No podía imaginar qué haría de no dedicarse a aquello. Antes de comenzar su entrenamiento era una chica medianamente normal. Llena de una ironía y un sarcasmo inexplicables, pero dentro de lo normal. No se metía en peleas, era lo suficientemente inteligente como para saber en qué batallas participar. Era mucho más inteligente que los demás, que aquellos estúpidos borregos que la rodearon durante aquellos años de juventud, los años en los que todo se torció.
Recordaba su infancia con cariño. Tenía sus juguetes, sus muñecas, los ponys, los cromos, los juegos de construcción y la imaginación, que era su favorito.

Cuánto habían cambiado las cosas... Ahora los chavales no se entretenían con esas cosas, preferían los videojuegos, los móviles... La tecnología. Acorde con los tiempos y con las nuevas generaciones, que se mueven deprisa y lo quieren todo enseguida. Es lógico que deseen algo que innova continuamente, como los ordenadores. Para ella era más una herramienta de trabajo que un entretenimiento. No dominaba el tema, pero había tenido que hacerse a ello para no perder eficacia pues su trabajo dependía enormemente de ser eficaz. Por eso estudiaba las novedades. Debía analizar cuidadosamente ese sistema llamado Linux... Pero no tenía tiempo para eso, más adelante lo miraría en condiciones.

Ahora debía encontrar a su contacto en la ciudad, obtener las señas y acabar con el delegado de la embajada. Siempre tenía un par de negocios en la recámara, por si el que tenía entre manos fallaba, pero si todo iba bien no tendría porqué recurrir a ellos. Tenía pensado que ése fuera su último trabajo y no quería que el asunto se torciera.

Pondría fin con aquella última bala y pasaría el testigo a otro. Porque otros mercenarios vendrían después a hacer el trabajo que ella ya no haría, porque la gente viene y va y nadie es imprescindible. Otros podrían hacerlo... Marmota, Carabiru, Tamaruca, Víbora, Santi... De ellos dependería de ahora en adelante aceptar el reto o no.




He sido invitada a este meme por Mr. Tas.

17 comments:

Balcius said...

Normalmente aborrezco las cadenas, memes o lo que sea... pero caray, lo has hecho tan bien. ;) Es como una foto en perspectiva de una misma persona en la profundidad de su vida vivida y recordada, o recortada, porque no se la ve entera. Creo que casi nunca se ve entero a casi nadie.

dude said...

me ha gustado mucho, hasta que he leido que era un meme, y ya no lo he entendido.

En que consiste el meme?

salu2

Víbora said...

¿Y después de esto me mandas el meme?
No hay derecho, ahora cualquier cosa que haga desmerecerá.

Voy a tener que pensarlo bien, porque me da vergüenza.

Miss Sinner said...

El meme es muy sencillo. Se llama Atrás en el tiempo y consiste en comentar cómo eras tú o cómo era tu vida hace diez, cinco y un año, ayer y el día presente. Añadir 5 canciones de las que sepas toda la letra, 5 lugares que te gustaría visitar, tus 5 platos favoritos, tus 5 juguetes favoritos, tus noséqué de Linux favoritos y 5 personas a las que pasarle la cadena.

Me he salido de lo habitual, pero es porque no tenía nada que contar para esos periodos de tiempo. Empiezo bien, pero acabo desvariando (como siempre XD). Si queréis los títulos de las preguntas con más detalle id por el blog del que me lo pasó ;)

Tamaruca said...

Es verdad, yo también creía que era un relato de suspense ¡no parece un meme!

Madre mía, cuántos apartados... Intentaré seguir-destrozar la misión Miss Nikita, algo se me ocurrirá...

:D

Dulce Locura said...

Interesante meme... Yo venía a devolverte el saludo, pero visto lo visto, me quedo un rato más a cotillear. Puedo?


Un beso dulce

Fétido said...

Vaya... yo creí que entre los 5 lugares favoritos estaría Putada Ville...

Groma poma, Miss.

tiradete said...

Vaya, la verdad es que me esperaba otro final, me has dejado helado.

El lunático Barry said...

Genial miss sinner, está genial..

marmota said...

Hecho. El Linux no, desde luego.

Miss Sinner said...

No es que me gusten los memes, Balcius, algunas veces da bastante pereza. Pero otras... (n.n)

¿Pero ha dejado de gustarte, Dude? ;D

Pues de vergüenzas, nada ¡Hum!

¿Destrozar? No lo creo, Tam. Acabarás dándole una vuelta de tuerca y haciéndolo tuyo ;)

Claro que puedes. Política de puertas abiertas, esto no es la frontera mexico-estadounidense ;)

Es que son los 5 lugares que uno querría visitar, y ya he estado en Putada Ville ^^
Por cierto... Volveré próximamente.

¿Otro final, tiradete? ¿Como cuál?

^^ Gracias Barry.

¡Pues voy a verlo, Marmota!

Besotes a cascoporro, que dirían las Ruvis XD

Tale said...

El futuro está en manos de los transgresores, y únicamente en sus manos. Si todo dependiese de los conformistas, sólo más de lo mismo.

*

due said...

porque no puedo publicar aqui comentarios?

due said...

uy, pos ahora si!!!
jajajajajaja...
despues de mil intentos se publica el último!! jajajaja...
dejame, estoy primaveral....
jajajajaaa

Galahan said...

Jajaja, genial meme!
Lo has convertido en un relato apasionante.

Y a mi también me encanta el atún a la plancha. ¡Yum!

Y crudo en shushi... ji!

GUIZMO said...

Sin que sea exactamente lo mismo pero diré que Dany Elfman lleva tiempo mutando, silencioso y desapercibido, en una especie de criatura Burtoniana sin ningún tipo de remedio o escapatoria.
Por cierto, a mí el tipo este nuevo de James Bond me parece cojonudo...

Victor said...

Este meme me ha traído de nuevo a primera plana una vieja historia a la que llevo tiempo dando vueltas. Quizá, a no mucho tardar...
Grande Miss, como siempre.