Wednesday, 30 May 2007

The fear's tactics.





La táctica del miedo es un método bastante efectivo para ejercer control sobre alguien. Los Estados actualmente, y generalmente de derechas, la utilizan muy a menudo para mantener controlada a la población. Para que sea manejable, dócil y se doble fácilmente a los deseos de los gobernantes.

Su antigüedad está comprobada. Los faraones utilizaban el miedo con los súbditos (que fueron quienes les pusieron el nombre de faraones, porque ser, eran reyes. La cosa viene de asimilar una cosa a la persona. Como la casa de los reyes se llamaba faraón, que significa "casa grande", la gente empezó a llamar al que vivía en la "casa grande" faraón también. Al final se generalizó (al parecer eso de popularizar palabros también viene de antiguo) de tal manera que comenzó a usarse de forma oficial a partir del siglo catorce antes de Cristo. Ayer por la mañana, vamos). Pues lo que decía, que utilizaban el miedo haciéndose pasar por dioses. Mentían a la gente descaradamente diciendo que ellos eran divinos (de dios, no de fashion, aunque para la época sí que eran fashion porque marcaban tendencia, pero no creo que se dijese eso de estar divino en ese sentido) y haciendo que la gente trabajase para ellos. Aunque los trabajadores eran más, como los tenían acojonados con la furia de los dioses, la religión y el estado policial (todo hay que decirlo), pues callaban y obedecían.

Al parecer la técnica era tan buena que se perpetuó a través de los siglos sibilinamente. No hay constancia de que a los pobres romanos los tuviesen acojonados para que siguiesen siendo romanos, pero el miedo a los pueblos bárbaros creo yo que algo haría. Aunque no mucho, porque no pudieron hacer nada contra ellos y al final acabaron asentándose en los territorios "civilizados". Estos pueblos (godos, ostrogodos, vándalos, suevos, francos, alanos, germanos, etc, que eran muchos) acabaron por cogerle el gusto a eso de la civilización y terminaron aburguesándose. Colgaron las espadas, aparcaron los carros y se asentaron para cultivar sus terruñitos.

Ahí es cuando llega el miedo bueno. Porque la religión y la muerte son medios muy buenos (los mejores) para meterle el miedo a la gente en el cuerpo. Así el cristianismo y su Cielo/Infierno hicieron mucho mal a la hora de que la gente viviese tranquila. Es la "maravillosa" Edad Católica, que empieza muy a principios de la Edad Media y acaba con la Ilustración (época maravillosa de verdad a pesar de algunas decapitaciones). En estos años, el sistema que existe primero es el del Antiguo Régimen y luego el del Absolutismo. Parece lo mismo pero no lo es.

En el Antiguo Régimen había tres estamentos: nobleza, clero y tercer estado o pueblo llano. Suena de libro, pero es porque yo me lo aprendí así.
A ver, en la nobleza estaban todos los nobles, fueran pobres o ricos, y el rey era uno más de ellos ya que no tenía ni más tierras ni más poder. Incluso algunos nobles tenían más poder que el propio rey (eso se solía medir según la cantidad de gente que uno tenía bajo el pie. Cuanta más gente trabaja para uno y más la explota, más poderoso es. Como ahora). El clero pues son los miembros de la Iglesia (católica, of course, el resto son herejes), y el tercer estado todos los demás. Un poco desequilibrado el asunto, pero así iba esto.

Cada estamento se dedicaba a una cosa. El trabajo para el pueblo, el partirse el culo luchando por ahí para la nobleza, y el miedo corría a cuenta básicamente del clero, o sea, que se dedicaban a dar misa y a rezar por las almas de todos. Un deslome, oiga.
¿Y a quién se le ocurrió la brillante idea de repartirse las funciones de forma tan justa y equilibrada? Pues a San Agustín, que para algo era monje, miembro del clero y filósofo. Un currante de los de verdad, vamos, y encima santo. Como para no hacerle santo después de esa idea. Aquí pongo un enlace sobre los tres estamentos. Como es muy largo (y un tostón, que yo no me lo he leído entero), sólo os dejo la parte que dice "Justificación ideológica" para que veáis la chispa y el ingenio del santo.

El caso es que el rey pasa de ser primus inter pares a ser inviolable, intocable, elegido por la gracia de dios y monarca absoluto cuando llega el primero (el más listo, supongo) que tiene ya capacidad y poderío suficiente para plantar su cojones encima de la mesa y hacer su santa voluntad sin que los demás le chisten siquiera. Esto es el Absolutismo.

Bueno, pues con este sistema político apenas cambian las cosas, porque la Iglesia sigue teniendo mucho poder y la gente sigue acojonada con lo mismo. Que si los pecados, la muerte, el cielo y el infierno y todo eso. Pero claro, como pasando el tiempo se generalizan otras cosas como la guerra y las enfermedades, al final están curados de espanto y empieza a aburrirles bastante el tema. En el siglo dieciocho ya se dan al cachondeo y a vivir la vida pasando tres kilos de todo. Ahora es cuando llega la Ilustración.

Básicamente viene a decir que lo de dios está muy bien, pero que lo verdaderamente importante es el hombre (el ser humano, no nos pongamos correctísimos ¿eh?). Aboga por la separación Iglesia-Estado, por el triunfo de la razón y el conocimiento sobre la fe y la superstición, por el avance de la ciencia y la expansión de las letras para culturizar al pueblo y que éste sea libre. Pues no es el trabajo lo que os hará libres, sino el conocimiento.

Aquí es donde este movimiento encuentra obstáculos. Los goberantes piensan Eso de que la gente tenga cultura no puede ser porque entonces será más difícil manejarla y hacer lo que nos dé la gana, así que nanay.





Tarda un tiempo, hay revoluciones, lucha y reivindicación, pero al final llega la gente preparada y con deseos de que la población pueda acceder a una educación al poder. Entonces los Estados se encargan de organizar políticas educativas y que llegue al mayor número de gente posible. Es la época del liberalismo (el de verdad) en los siglos diecinueve y veinte. Pero no todo son rosas. Es en el siglo veinte cuando surgen las actuales técnicas del miedo gracias a los totalitarismos.

Parecía que la política liberal iba bien, pero no iría tan bien cuando nacieron y se asentaron políticas de corte autoritario por toda Europa (al resto del mundo ya no abarco, lo siento): El fascismo en Italia, el austrofascismo del Ständestaat de Dollfuss, el nazismo en Alemania, el franquismo en España y el estalinismo en la Unión Soviética (lo de China ya es especial, porque allí no han dejado la época imperial aunque sea una república). Los dos últimos casos son diferentes por tratarse de dictaduras personales (implantadas en un ambiente de violencia, y en el caso del primero con motivo de una guerra) y no de movimientos ideológicos. Al contrario que el nazismo y el fascismo, están vacíos de contenido ideológico y se limitan a ser dos sistemas políticos de corte totalitario en el que un caudillo tiene poder absoluto (lo mismo que el absolutismo pero sin corona). Podríamos dar la puntilla y decir que el fascismo tampoco es un movimiento ideológico por mucho que diga la wikipedia que sí. Porque un movimiento ideológico debe tener bases propias y no ser simplemente una negación de las bases de otros movimientos, que es lo que en realidad es el fascismo: la "tercera vía", la opción que queda después de echar por tierra a la democracia liberal y al proyecto de estado socialista.

El caso es que estos totalitarismos inventaron el miedo al extranjero, al diferente, al enemigo, como el método de control de la población. Y les funcionó. Consiguieron mantener el control y las democracias tomaron nota. Os derrotamos en la guerra y aprendemos de vosotros.

Así EEUU utiliza hoy más que nunca la táctica del miedo para mantener a su población maleable, dócil y sumisa. El miedo al enemigo, a lo que puede hacer, es la mejor carta para la jugada de la prevención. Atacamos, no sea que nos ataquen.

Igualmente, hoy la derecha española utiliza el miedo como en su día hiciera el franquismo (que es de donde viene, para qué negarlo) para ejercer su control sobre la población. Metiendo miedo sobre lo malita que está la cosa, que hay que ver que se rompe España, que estamos en preludios de una guerra y sólo nosotros nos damos cuenta, que esto es el acabóse, arrepentíos herejes, blasfemos e impíos de vuestros pecados pues se acerca el final de los tiempos y es hora de ajustar cuentas. El juicio final se aproxima y sólo con nosotros hallaréis redención ¡Penitenciacite!







Sin embargo, el miedo es también la carta de los terroristas, la baza de aquel que no tiene argumentos, ni tiene razón, ni tiene poder para hacer otra cosa que no sea coger nuestra vida y meterla en una caja con llave debajo de una bomba. Aquel que utiliza el miedo como arma es un terrorista.

Pero no hablemos sólo de altas esferas, pues a nivel personal también se utiliza el miedo como arma. ¿Cómo es posible que unos padres utilicen el miedo para amedrentar a su hija y conseguir que no se vaya de viaje a ninguna parte? ¿Cómo es posible que recurran a la frase No creo que debieras hacer ese viaje... Yo te lo digo por tu bien y similares como Ese viaje no me gusta nada o Dios sabe lo que te puede pasar allí? Terrorismo emocional de andar por casa le llamo yo.

Y claro, pasa como con la religión, que si no crees la historieta lo del Juicio Final te resbala, pero si te la crees... Amigo, ahí te entra la duda.

Y si además confías en el Papa, para qué queremos más.

Thursday, 24 May 2007

Waking up.




Me despierta la luz del día dándome en la cara y me cuesta abrir los ojos, acostumbrarme a la claridad. Debe ser tardísimo porque la habitación está totalmente iluminada gracias a la ventana. O no... Podría ser verano y una hora temprana a pesar de toda esa luz.

Al intentar mover el brazo algo tira de él. Es un gotero. Ahora me doy cuenta de que no estoy ni en mi cama ni en mi habitación. No sé qué ha pasado ni cuánto tiempo llevo ahí. Tiene que ser bastante, pues el sabor de mi boca es horrible, el sabor de no haber comido ni bebido nada en días... O quizá durante más tiempo.

Antes de que pueda pensar en nada más, se abre la puerta y entra una mujer. Es una enfermera. Nada más voltearse, me mira y se asombra tanto que los ojos parece que van a caérsele de la cara. Empieza a balbucear algo ininteligible, pero poco a poco su voz va ganando fuerza y se le puede entender un Ha despertado... Ha despertado... Contínuo, como un disco rayado. Lo dice hasta cuatro veces antes de atinar con la puerta y salir disparada. Ni que fuese un zombie y hubiese vuelto de entre los muertos... ¿O sí...? No, no, no puede ser, deja de pensar estupideces, me digo. Sin embargo, algo grave me ha tenido que pasar para que se haya sorprendido tanto al verme con los ojos abiertos.

Intento levantarme sin éxito, pues las piernas no me responden y me cuesta incorporarme ¿Qué ha ocurrido? En un primer vistazo aquello no parece una habitación de hospital. Hay estanterías, y muchos libros. Una televisión, un aparato de música, y algunos muebles. Antes de poder fijarme detenidamente, vuelve a abrirse la puerta. Esta vez, además de la primera mujer, entran otra más y tres hombres, uno castaño, otro rubio y el tercero moreno.

- ¿Cómo te encuentras? - Me dice la mujer nueva acercándose con una pequeña linternita que enfoca a mis ojos. - Soy la doctora Cantos, he estado llevando tu caso desde el principio.
- ¿Mi caso? - Apenas me sale la voz del cuerpo. - ¿Qué me ha pasado? - Me cuesta horrores hablar.
- Bueno, tuviste un acciden... - En ese momento aparece mi madre. Se lleva las manos a la cara y se echa a llorar. Me mira incrédula y emocionada mientras se debate entre quedarse en el umbral o echarse sobre mí. Finalmente se acerca despacio y se sienta en el borde de la cama.
- Mamá, ¿qué...?
- ¿¡Me conoces?!
- Claro que te conozco... ¿Qué... - hago unos esfuerzos tremendos para que me escuchen - qué ha pasado?
- Soy el doctor Casas ¿Qué recuerdas exactamente?
- Pues todo. - Mi boca y mi garganta están tan secas que se me pega el paladar a la lengua. Es una sensación angustiosa. - Recuerdo haberme acostado ayer sin ningún problema... ¿O no fue ayer?
- Me temo que no. - dijo Cantos. Miró a sus colegas, que asintieron y le instaron a seguir. - Como te iba diciendo, tuviste un accidente cuando tenías cinco años. Caíste en coma y estás aquí desde entonces.
- ¡Qué? - Por poco me ahogo con mi propia respiración. - No... No puede ser... Si yo lo recuerdo todo... ¡Recuerdo mi vida!
- No podemos explicar qué ha estado pasando en tu cabeza. Es algo totalmente desconocido para la ciencia qué ocurre cuando una persona cae en coma, pero podemos asegurarte que ésta es la realidad. - Casas parece muy seguro, pero mi confusión es total. ¿Les creo o no les creo? ¿Qué demonios está pasando?
- Entonces ¿cómo es que reconozco a mi madre?
- Puede que guardases una imagen de ella y la hayas conservado hasta hoy. - dijo Cantos.
- No... No lo entienden... Yo tengo mi vida. He ido al colegio, al instituto, a la universidad... Incluso he hecho cursos de verano y un posgrado ¿Y todo lo que he vivido? Las fiestas, las salidas ¿Y mis amigos? Esto no puede estar pasando...
- Tranquilízate, hijo...
- Tranquilo, no te alteres. No te conviene excitarte, no sabemos cómo puede responder tu cuerpo.
- ¿Tranquilo? ¿Hijo? ¿Por qué me habláis como si fuese un hombre...? ¿De qué va esto?
- ¿Como si fueses un hombre? Hijo, eres un hombre.
- ¿¿Yo?? Va, venga, en serio ya. Dejen de tomarme el pelo. Esto no tiene gracia. - Se miran entre ellos preocupados, y eso me preocupa y me confunde.
- Puede que haya sufrido daños de identidad... - dijo el moreno.
- Es posible. Tengamos en cuenta que era muy pequeño cuando ingresó, no ha podido definir su sexualidad ni su personal... - replicó el rubio.
- ¡Pero qué dicen! Mamá, por favor, dime qué pasa, me estoy volviendo loca.
- No te preocupes, seguro que hay una explicación. ¿No sería posible que lo hubiese soñado? - dice mi madre dirigiéndose a los médicos. - Dice que ha ido al colegio, que ha tenido una vida... ¿No podría ser?
- Tendríamos que estudiarlo, pero no hay que descartar nada.
- ¡Dejen de hablar como si no estuviera aquí!
- Creo que lo mejor es mostrarle la realidad tal cual. - determina Casas.
- Quieres decir...
- Quiero decir que habría que acercarle un espejo y que se viese.
- Podría ser muy traumático. Si llegara a sufrir un shock podría caer en coma de nuevo. - explica la doctora.
- ¿Alguna otra sugerencia? ... ¿No? Entonces creo que es la mejor forma de sacarle del error.

Allí estaba, presente pero como si no estuviera. No querían escuchar que todo aquello debía de ser una equivocación, que yo tenía un pasado y que lo recordaba perfectamente, simplemente se limitaron a levantarme para acercarme hasta el baño.

No podía creer lo que estaba viendo. Y, a pesar de ello, era real. Allí estaba yo, de pie gracias a los médicos que me sostenían, mirando el espejo con cara de asombro. Era yo, sin duda, pero... ¿cómo era posible?


Monday, 21 May 2007

The last trip.




Para cada uno hay una puerta de entrada y una de salida. Todos tenemos la misma puerta para entrar, pero no sabemos por cuál saldremos cuando nos toque irnos. Todas nuestras salidas confluyen en una sola, donde está el portero. Ése sí que dejará pasar a todo el mundo.

Puede ser en cualquier momento. Nada más salir a la calle, en el trabajo, en tu propia casa, puede abrirse la puerta y habrás de cruzarla. No hay más remedio. Qué hay al otro lado no importa, porque ya no serás el que eres. Sólo aire, recuerdo, nada.

Algunas personas eligen cuándo atravesar y cómo será su puerta, pero la mayoría no. La ocasión se presentará y podrás ver un pasillo hasta la salida o directamente el pomo, en primer plano, justo a mano para girarlo y pasar.








No sé si quiero saber cuál es mi puerta, ni si quiero un pasillo.
Un pasillo te permite planificar, te da tiempo para hacer muchas cosas antes de llegar a la puerta de salida, te da la oportunidad de recorrerlo con quien quieras y a los que te rodean de hacerse a la idea de que te marcharás, mientras que tocar directamente el umbral evita despedidas.

Odio las despedidas, pero la idea de tener tiempo cruzando un pasillo es atrayente...
Sobre todo sabiendo que será el último contacto con todo lo que conoces.


Si mañana, esta tarde, o dentro de diez minutos me tocara a travesar mi puerta, me marcharía deseando haber hecho muchas cosas, pero una de ellas no se quedará en el tintero de las intenciones. Decir que todo este tiempo con vosotros ha sido genial, que he conocido a personas fantásticas y que me quedo con las ganas de conocer a otras, que he aprendido mucho, que me habeís hecho reír, llorar, emocionarme, implicarme y pensar.

Sólo decir que os agradezco que estéis ahí.

Gracias.

Thursday, 17 May 2007

Medical Diagnosis.




Hola, buenas.
Hola.
Venía a ver al doctor, tengo cita para las diez.
Humm... Sí, muy bien, pase por aquí. Siéntese y espere un momento, en seguida vendrá.
Gracias.

...

Hol...
Dios mío... Quítese la ropa.
¿Eh?
Voy a tener que hacerle un reconocimiento completo.
¿Qué? ¿¿Por qué??
¿No ha colado? Vaya... Está bien. Dígame qué le pasa.
O_o ... Pues verá, yo es que... tengo dolores ¿sabe? En la pierna.
¡Ais! ¿No me diga??
Sí. Comienza con un dolor punzante en el glúteo y luego se va extendiendo como una mancha de aceite por la parte trasera del muslo y por la cara interna llegando hasta la planta del pie, que me queda como dormido.
Bueno, si le queda dormido el pie, tampoco es para tanto ¿no? Por lo menos no le duele.
No exactamente. Está COMO dormido, no dormido en realidad porque me duele. Es un dolor general en toda la pierna, pero agudo y punzante en el glúteo.
Ajá... Hummm...
Es insoportable. Los antiinflamatorios y los relajantes ya no me hacen nada. No sé qué hacer... Me duele y no lo soporto. No puedo caminar, no puedo estar de pie, no puedo estar sentada...
Vale. Esto es lo que vamos a hacer.
Sí...
Yo te hago una receta para esta medicación... Nsbmscdflg... Ajá, toma, raaaaasss! La compras, me la traes y te endilgo estas otras pastis pero tú no me retratas ¿hace?
¿Qué?
Tía, píllate las rulas, que es buena mercancía, hombre, que te las paso.
¿Y para qué me hace entonces la receta de éstas?
¿Qué...? Ah, no, no, la receta de hidrocodona es para mí.
Y con esto... ¿Se me quitará el dolor de la pierna, doctor?
Bueno, digamos que lo verás todo con mejor ánimo. Y llámame Greg ;)



Gritos en el pasillo.

Los cacahuetes también tienen sentimientos.
Piensa en ello cuando vayas de tapas.
Ellos nunca lo harían.





Visto en http://senorbuebo.blogspot.com/

Monday, 14 May 2007

The Revenge of the Plants.




- Jo, mira cómo tengo los brazos...
- ¡Hala! ¡Qué de arañazos!
- Espero que se me hayan curado para el fin de semana.
- Ah, es verdad, que el sábado es la comunión ¿no?
- Sí...
- ¿Pero qué te ha pasado? ¿Te has comprado un gato...? ¿O un tigre? XD
- No, ha sido la buganvilla.
- ¿Eing?
- Sí, la buganvilla. Es que ayudé a mi padre a poner el toldo.
- Argh... No me entero... Explícate en condiciones, mujer.
- A ver, pegada a la pared donde se cuelga el toldo crece una buganvilla, que no ha sido podada y está completamente salvaje.
- Aaaaah...
- Y estando mi padre por la parte de fuera y yo por la de dentro, al colgar el toldo, las espinas de las ramas de la buganvilla me han hecho polvo los brazos.
- Joder, luego dicen que hay que tratar con cuidado a las plantas porque son pasivas...
- Sí, y una mierda pasivas. Se ha vengado bien.
- ¿Vengado?
- Claro, por quitarle el sol.



Sunday, 13 May 2007

Curriculum Vitae.





- Dicen que tiene un título universitario...
- ¿Ésa, un título?
- Eso dicen...
- Sí, será la etiqueta de Anís el Mono.


Jamás pensé que conseguir la etiqueta de Anís el Mono pudiera dar tanta satisfacción.




Gracias, Enrique.



Por cierto... Qué grandes son Los Rodríguez.

Friday, 11 May 2007

Back in time...





Hace 10 años había una chica muy, muy, muy borde, pero que muy borde, que pasaba de todo y de todos. Incluso de ella misma. La ironía era su lenguaje y no había nadie que no cayera ante sus puyas (también es cierto que se lo ponían a huevo toda esa panda de lobotomizados). Sacaba buenas notas, pero se enfrentaba con los profesores y con toda figura de autoridad que se pusiera por delante. Pronto encontraría una salida adecuada para aquella actitud...

Hace 5 años conocería al Señor X (le llamaremos así) y él le brindaría la oportunidad de su vida. Comenzó su entrenamiento en unas viejas instalaciones en lo que entonces era la República Soviética Rusa, y desde entonces no dejó de viajar por todo el planeta para completar su formación. Fueron tiempos duros en los que tuvo que luchar contra los elementos y contra sí misma. Vivió una larga etapa de depresión a causa de la soledad que le producía aquella situación. Jamás pensó que echaría de menos el contacto con la gente, que le haría tanto daño pasar horas, días interminables sin hablar ni ver a ningún otro ser humano... Pero afortunadamente para ella terminó acostumbrándose, porque de eso dependería su futuro. De su capacidad para no necesitar nada ni a nadie.

Hace un año se cumplió el segundo aniversario de su primer trabajo. Después de haber sobrevivido en la estepa, en la jungla, en el desierto helado del Gobi y en las tierras rocosas del Kurdistán sin más medios a su alcance que sus propias manos, pensó que no podía enfrentarse a nada peor. Se equivocaba.
Eliminar a alguien no es tan sencillo como lo pintan en las películas. Es una vida, y nadie está por encima del bien y del mal para decidir quién vive y quién muere. Pero es bien cierto que el panorama cambia cuando es la propia vida lo que está en juego. Se trataba de su vida o la de su víctima, y se limitó a no pensar.
Fue como rasgar mantequilla tibia con el dedo. Rápido. Sin darle tiempo a ver la marca que había dejado el cuchillo en su cuello, el cuerpo cayó desplomado y ella sintió que caía con él. Se hundió en un pozo tan profundo que jamás volvería a ver la luz.

Ayer se miró al espejo y no se reconoció. ¿Dónde estaba aquella chica joven y borde que un día fue? Su cara reflejaba el cansancio de las noches sin dormir, los hoteles en los que nadie querría poner un pie, las horas en tascas de mala muerte en las que el alcohol fue su única compañía, los malos polvos de todos los que habían pasado por su cama creyendo que serían el primero y el último, todo lo que llevaba a sus espaldas, los kilómetros y los cadáveres que había dejado atrás.

Hoy está en una triste habitación. Apenas cuatro muebles la llenan y cualquiera de un simple vistazo podría sacarle los defectos y en esos momentos saber el poder que tienen las bombillas frente a los fluorescentes o el calor que pueden dar unas cortinas. Hasta un par de cuadros podrían haber ayudado mucho, pero ni siquiera eso.
Tampoco podía pedir más. La precipitación de los últimos días la habían llevado hasta allí, por mucho que hubiera intentado encontrar un sitio mejor no habría podido. No disponía de tiempo ni de dinero para más, aunque en realidad no necesitaba más. No estaba de vacaciones, tenía una misión que cumplir y cinco días de plazo para realizarla.

Mientras pensaba en lo que debía hacer, no dejaban de venir a su mente fragmentos de canciones. De 5 canciones de las cuales sabía toda la letra y que no dejaban de alternarse. I'm a bitch, Give me something for the pain, Mama told me not to come, Little know it all, Old time rock&roll, pasaban por su mente una detrás de otra. Lo hacía inconscientemente cuando deseaba apartar una idea de la cabeza, pero ahora debía centrarse. El trabajo lo requería. En ese punto era una persona estricta, firme, cumplidora, entregada. En realidad no había más puntos que ése, pues el trabajo era su vida. Eran aspectos tan ligados que eran dependientes, el trabajo acabaría con ella tanto si seguía en ello como si no.

Había pensado varias veces en dejarlo, en comenzar una nueva vida anónima en alguna otra parte. Incluso tenía su lista de 5 lugares ideales para visitar: Sicilia, Egipto, Ontario, la Polinesia, el Caribe... sitios en los que poder perderse sin dar explicaciones a nadie, moviéndose con libertad total, en los que poder hacer lo que quiera, comer lo que quiera... Hacía tanto tiempo que no probaba sus platos favoritos... Un riquísimo revuelto de verduras, un buen filete de atún fresco a la plancha, unas patatas cocidas, una tarta de chocolate de verdad, una completa macedonia de frutas frescas... Aquello era comida y no lo que estaba obligada a comer por culpa de aquella vida a salto de mata que llevaba. Siempre pendiente del siguiente encargo, la siguiente víctima que debía caer bajo su mano.

No podía imaginar qué haría de no dedicarse a aquello. Antes de comenzar su entrenamiento era una chica medianamente normal. Llena de una ironía y un sarcasmo inexplicables, pero dentro de lo normal. No se metía en peleas, era lo suficientemente inteligente como para saber en qué batallas participar. Era mucho más inteligente que los demás, que aquellos estúpidos borregos que la rodearon durante aquellos años de juventud, los años en los que todo se torció.
Recordaba su infancia con cariño. Tenía sus juguetes, sus muñecas, los ponys, los cromos, los juegos de construcción y la imaginación, que era su favorito.

Cuánto habían cambiado las cosas... Ahora los chavales no se entretenían con esas cosas, preferían los videojuegos, los móviles... La tecnología. Acorde con los tiempos y con las nuevas generaciones, que se mueven deprisa y lo quieren todo enseguida. Es lógico que deseen algo que innova continuamente, como los ordenadores. Para ella era más una herramienta de trabajo que un entretenimiento. No dominaba el tema, pero había tenido que hacerse a ello para no perder eficacia pues su trabajo dependía enormemente de ser eficaz. Por eso estudiaba las novedades. Debía analizar cuidadosamente ese sistema llamado Linux... Pero no tenía tiempo para eso, más adelante lo miraría en condiciones.

Ahora debía encontrar a su contacto en la ciudad, obtener las señas y acabar con el delegado de la embajada. Siempre tenía un par de negocios en la recámara, por si el que tenía entre manos fallaba, pero si todo iba bien no tendría porqué recurrir a ellos. Tenía pensado que ése fuera su último trabajo y no quería que el asunto se torciera.

Pondría fin con aquella última bala y pasaría el testigo a otro. Porque otros mercenarios vendrían después a hacer el trabajo que ella ya no haría, porque la gente viene y va y nadie es imprescindible. Otros podrían hacerlo... Marmota, Carabiru, Tamaruca, Víbora, Santi... De ellos dependería de ahora en adelante aceptar el reto o no.




He sido invitada a este meme por Mr. Tas.

Wednesday, 9 May 2007

About cinema.

Queda poco para el estreno de Piratas del Caribe 3, y le comentaba a Jesús que el atractivo de Jack Sparrow no es sólo Johnny Depp, sino el personaje en sí.
En muchos casos se produce una absorción del actor por parte del personaje. Arnold Schwarzenegger será siempre Terminator, Silvester Stallone será siempre Rocky, y por supuesto Richard Dean Anderson no dejará de ser jamás MacGyver.

Sin embargo, hay actores que consiguen hacer tan suyo un personaje que no imaginas a otro interpretando ese papel. Puede ser que sea elegido por su parecido con el personaje cuando se trata de adaptaciones, como Daniel Radcliffe (la descripción del joven mago en el libro es exacta a la imagen del actor). No sé si fue a propósito o no, pero el caso es que ahora no podríamos imaginar a otro interpretando a Harry Potter.

O puede que fuese una segunda opción, como Harrison Ford para el papel de Indiana Jones, o que fuese el propio actor quien pidiese el personaje, como Marlon Brando en El Padrino. De cualquier modo, ponen su cara y resulta imposible pensar en otra.

Eso es lo que ocurre con Jack Sparrow. Por mucho que intente imaginar a otro que no sea Johnny Depp, me resulta imposible. Ya no sería el Capitán Sparrow.


Por otra parte, hay papeles que han sido interpretados por muchos actores diferentes. Es cierto que no son muchos, porque parece ser un hecho universal que un actor haga un personaje concreto y que no se le sustituya. Sin embargo, James Bond es la excepción.

Este personaje es distinto a todos los demás por el hecho de haber sido interpretado por diferentes actores desde la primera película, y quizá por eso sea más fácil encajar a otro en el papel, pero cuando pensamos en 007 a cada uno le puede venir uno de dos a la mente: Sean Connery o Pierce Brosnan. En mi caso, el segundo (posiblemente porque soy demasiado joven como para haber vivido los estrenos de Connery).

Hace poco con motivo de la nueva película Casino Royale y la búsqueda de un nuevo Bond, se desató un debate sobre quién debería interpretar el papel. Está visto que no es baladí, sino que resulta realmente importante para el público tener a un actor que encaje con el personaje.

Al final el elegido fue Daniel Craig, pero podía haber sido otro... Quién sabe...






Seguro que todos tenemos a un actor que nos resulta insustituible ¿verdad?

Monday, 7 May 2007

Risk sports.




- ¿Me das con la crema?
- ¿Dónde te duele?
- Aquí detrás, en el glúteo, justo en el huequito éste... Aisss...
- A ver... ¿Aqu
- ¡Ah!
- Perdona... ¿Qué te ha pasado?
- El deporte, qué dicen que es bueno... Será bueno para los fisios, los médicos y los fabricantes de antiinflamatorios Ò.Ó
- Es bueno, lo que pasa es que tú eres muy brutita (n.n)
- Será... No es la primera vez que me pasa. Cuando no es la cadera, es el isquio, la rodilla, un tobillo... báh!
- Lo que tienes que hacer es tomártelo con más calma.
- Sí...
- Empezar despacio.
- ¿Sabes? Me parece que voy a colgar las zapatillas y hacer algo más suave.
- ¿Cómo qué?
- Yyyy... No sé... Pero hay algo que siempre me ha llamado mucho la atención...
- De entre toooodas las cosas que te llaman la atención podrías especificar un poco ¿no?
- ^^'





Saturday, 5 May 2007

And suddenly...





Hay distintas formas de animarse cuando una no se siente guapa, cuando vas por la calle pensando en lo que te está costando la dieta, en las tres tardes que llevas con los ejercicios y en cómo duelen las agujetas, en lo desanimada que te sientes ante el reto que tienes delante, en toda la fuerza de voluntad que vas a necesitar. Y puede ser que alguna funcione de forma más o menos duradera, mas todas ellas fugaces y bajo la sombra de tu propio escepticismo, porque por mucho que te dediques ánimos a tí misma, queda por debajo ese runrun en la cabeza, ese pensamiento que no deja de pasar una y otra vez y que lo único que hace es abrir la puerta al pesimismo.

Pero si hay algo que sube decididamente la moral no es probarte ropa ni subirte a una báscula, es el piropo de un miembro del gremio piropeador por antonomasia, el de un verdadero profesional, el de alguien que otea a diario cientos de cuerpos femeninos y que calibra si merece la pena o no dedicar un piropo: el obrero de la construcción. Porque si un albañil te piropea es que estás buenísima.






What Pin Up girl are you?




You're the blonde! You love to goof around and love to be the center of attention. Who knew blondes always had the most fun!
Take this quiz!




Thursday, 3 May 2007

The Ten Commandments.

Carabiru me ha invitado a un "meme". No sabía yo que la chica me tuviera esa tirria, pero en fin, qué se le va a hacer, no se puede caer bien a todo el mundo. Yo lo hago, pero no me hago responsable de las consecuencias de las respuestas.


DIEZ EMOCIONES. ¿?

¿Echas en falta a alguien ahora mismo? A ver, 1,2,3, ... 27, y 28, no, no, están todos.
¿Estás contento? Sí, es el número 11, ahora le digo que salude.
¿Estás hablando con alguien ahora mismo? Sí, pero mi psiquiatra me aconseja que no lo haga en voz alta, por las miradas de la gente y tal. No quiero volver a aquella habitación...
¿Estás aburrido? Claro, si no no estaría respondiendo a esto.
¿Eres alemán? Sí.
¿Eres irlandés? Sí.
¿Eres francés? Sí.
¿Eres italiano? Sí.
¿Tus padres están aún casados? ¿Qué le hace suponer que lo han estado alguna vez?
¿Te gusta alguien ahora mismo? Ya me cuesta gustarme a mí misma, como para intentar que me guste otra persona.


DIEZ FAVORITOS → Performance by me: RELACIONA CONCEPTOS.

Televisión: Apagada.
Flor: Perfumada.
Color: Con.
Deporte: Agujetas.
Supermercado: Espera.
Grupo de música: Directo.
Canción: Sentimiento.
Libro: Sillón.
Animal: Humanidad.
Estado: Caos.


DIEZ HECHOS (¿¿Hechos??)

Color de pelo: ¡¡Pues rubio!! Si no, de qué este derroche de inteligencia y desparpajo, amos hombre.
Color del teléfono: Puf, qué burguesada, mi móvil es de oro y diamantes, por favor.
Color del coche: Negro, por supuesto. ¿Qué sería del Batmóvil si fuese verde?
Estilo de pelo: Así,pero sin las mechas rubias que tiene ella.
Color de los ojos: Rojo. Pffff...
Talla de zapato: 35.
Talla de anillo: 78... Yo qué coño sé.
Color de piel: Fucsia.
¿Disponible? ¿Qué? ¿Mi piel? Hombre, la necesito para vivir, así que no, no está disponible.
Zurdo o diestro: Depende.


DIEZ COSAS SOBRE TU VIDA.

¿Has estado enamorado alguna vez? No sé.
¿Crees en el amor? No.
¿Por qué fallaron tus relaciones anteriores? ¿Relacioqué?
¿Te han roto el corazón alguna vez? No, lo tengo bien recubierto.
¿Alguna vez le has roto el corazón tú a alguien? Que yo sepa no.
¿Alguna vez te has enamorado de tu mejor amigo? No.
¿Tienes miedo al compromiso? ¿Con qué?
Aquí no hay pregunta según Merche. Pues la pongo yo, porque me importa una mierda lo que diga Merche. ¿Tienes aspiraciones profesionales? Por supuesto.
¿Alguien te ha besado en la mano? Por supuesto, en mi fiesta de presentación en sociedad en casa de la Duquesa de Alba.
¿Has tenido alguna vez una admiradora secreta? ¿Las amenazas cuentan?


DIEZ COSAS - ESTO O LO OTRO. (Los títulos son realmente penosos...)

Amor o lujuria: Kas limón.
Cerveza o Whisky: No bebo alcohol.
Noche o día: Eclipse de Sol.
Relación estable o rollo de una noche: Rollo estable. Ea.
Televisión o internet: Televisión por internet. Toma ya.
Pepsicola o Cocacola: Agua.
Aquí falta la 7. Pues la pongo yo, hostias. Haciendo trabajar a la peña de más... Reloj digital o de agujas: De agujas.
Dinero o familia: Familia con dinero.
En persona o por teléfono: En holograma.
Carne o pescado: Verduras.


DIEZ COSAS QUE ALGUNA VEZ...

¿Alguna vez has espiado a alguien? Por supuesto. Soy espía, pero no se lo digas a nadie.
¿Alguna vez hiciste algo de lo que te arrepientes? Yo siempre lo hago todo bien.
Falta la 3. Mecagoentóya.
¿Alguna vez has subido en avión? Sí, la semana pasada para ir al desfile de Nueva York.
¿Alguna vez has hecho puenting? No.
¿Alguna vez has hecho paracaidismo? No. Qué manía con lanzarse al vacío...
¿Alguna vez te has acabado entero el juego del comecocos? No. Es que es muy indigesto.
¿Alguna vez has querido a alguien como para dolerte? Por supuesto, pero él era un Montesco y yo una Capuleto, no podía salir bien :-P
¿Alguna vez has matado a un hombre? Sí. Es lo que tiene ser espía.
¿Alguna vez has bailado en la lluvia? Aún no he desarrollado la capacidad de volar, pero todo se andará.
¿Alguna vez has besado a alguien en la lluvia? De nuevo, si supiera volar podría hacer cosas EN la lluvia. Mientras no.


Ahora debería pasarlo a cinco víctimas. Pero he descubierto, porque lo que tiene ser espía (además de que acabas matando gente) es que desarrollas un sexto sentido y eso, unido a mi experiencia himbestigadora puede ser un arma poderosísima, que esta cadena tiene algo oculto... Un rastreador: "http://i33.photobucket.com/albums/..." etc.
(Quien quiera ver la original puede copiar y pegar la entrada de Marmota, ahí está. Por ahora).

¿Cómo funciona? Lo explico. El creador de la cadena introduce esa url en un buscador y el resultado que obtenga será el de todos los incautos que hayan respondido.
¿Con qué fin? Aaaaaah... Es muy probable que desee absorbernos el cerebro, mutilarnos, abrirnos en canal y vender nuestros órganos o peor... vendernos una enciclopedia.

Por eso lo hago público, para que desde ya ninguna otra pobre alma indefensa caiga en este vil e infame juego macquiavélico dispuesto a saber para qué fines. Aún estáis a salvo, si hacéis la cadena, no os olvidéis de eliminar la url.


Y para pasar un poco el trago, dejo un vídeo: Hot Action Cop - Fever to the Flava.




Wednesday, 2 May 2007

Talking with myself.




Me da pena dejarlo.
Creía que querías comenzar de nuevo, que sentías que esa etapa había acabado.
Realmente ha acabado, pero ha sido tanto tiempo, han pasado tantas cosas que... me cuesta.
Ya lo intentaste una vez, y lo lograste.
Sí...
No fue culpa tuya que no saliese bien.
Lo sé.
Además, la frecuencia no es la misma. Ahora estás más con éste, creo que ya hace tiempo que lo dejaste.
Puede ser, pero...
Sí, ya. Es difícil desprenderse de lo que quieres.
Exacto. Pero tengo que hacerlo, no me queda más remedio. No puedo llevar dos a la vez.
¿No puedes o no quieres?
Ninguna de las dos. Me resulta imposible mantener el ritmo, y no quiero dar a uno más que a otro.
La única solución es pasar página con uno. Y ya sabes cuál.
Pero... Me resulta muy difícil... Me da pena dejarlo.