Sunday, 1 April 2007

The Breakfast.





En un disco-pub la música hace imposible la conversación a más de tres centrímetros de distancia. Después de varias experiencias desastrosas con el alcohol, nuestra protagonista había decidido años atrás no volver a tomar jamás más de una copa, y así lo seguía cumpliendo.

Con la copa en la mano prácticamente entera y el chunda-chunda retumbando en sus sienes, intenta comunicarse con una de las amigas que la acompañan, llamésmosla K, sin mucho éxito.

- Oye, ¿no quieres otra copa?
- No, no, si tengo ésta entera.
- Aunque sea hielo, muchacha, se te va a poner como un caldo.
- Es igual, si seguro que no me la termino. - La amiga asiente con la cabeza y hace una seña extraña que no acaba de comprender.

Instantes después, haciendo un pequeño esfuerzo para observar a través de la capa de humo, ve a K en la barra con dos copas y hablando con un chico. Él parece insistir con algo, pero no puede saber de qué se trata ya que sólo aprecia movimientos de cabeza y gestos, así que sólo puede deducirlo.

¡¡Se acercan!! K y el chico llegan hasta allí, y descubre que una de las copas era para ella. Saluda al chico con un gesto y se acerca al oído de su amiga para preguntarle casi a gritos.

- Pero si te dije que no quería otra, que no me iba a terminar ésta!
- ¡Ah! Te entendí "ahora mismo la termino" Jajajajaja!
- ¬¬ ... En fin... No me la voy a tomar...

En ese momento, interviene el recién acoplado clon de Mark Vanderloo:
- No me vas a hacer el feo de rechazarme la copa ¿no? Venga, que yo invito.
- No, no, si no se trata de eso, es que no quiero nada más, tómatela tú, de verdad. - Le dice acercándole la copa a las manos. Él saca su sonrisa Profidén y mueve los labios, pero no se puede oír una palabra.
- Perdona, pero no te oigo, ¿que qué?
- Que ya que no quieres la copa, me digas que querrás para desayunar! - Sonrisa, guiño.

Confusa, mira a su amiga y le espeta a grito "pelao":
- ¿¿Pero qué hora es?? ¿¿Cuánto llevamos aquí?? ¿¿Ya es de día?? ¡¡Que yo tengo que hacer limpieza en casa y me tienes aquí hasta la hora del desayuno!! ¡Luego estoy hasta las tantas fregando! ... ¿Qué pasa? ... ¿Por qué pones esa cara? ¿¿Qué he dicho?? ¡A ver si ahora te vas a ofender!
- Te quieres callar, so pava, que no te enteras de ná! - le responde K entre dientes.
- O.o? ¿Qué... - su amiga la aparta medio metro de donde se encuentran.
- ¿No ves que te está hablando de desayunar?
- Ya lo sé, a pesar de todo lo he oído, tan mal no estoy.
- A ver... "Desayunar"...
- Que sí.
- Ains... El desayuno de después, pánfila.
- Que... O.O!

Y la historia acaba como tiene que acabar. Mandando al clon presuntuoso elegantemente a la mierda con un ¡¡Pero tú qué te has creído!! ¡A Parla, chaval! y con una discusión harto didáctica con la amiga sobre indirectas, señales y lo ingenua que es nuestra querida protagonista a pesar de las primaveras que acumula.






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Los acontecimientos aquí plasmados tienen poco o nada que ver con la realidad.
La redacción se irresponsabiliza sobre las posibles consecuencias del relato.

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Recordé mi poca agudeza en estas cuestiones leyendo esta entrada de Tam. Porque todos tenemos nuestros Saturday Night Patetic Moments ;-)

12 comments:

marmota said...

jajajaja

Yo no suelo pillar ninguna de esas indirectas tampoco...

Fétido said...

Si está como el vanderlú, yo le hubiera metido un revolcón.
Y empiezo el desayuno con beluga y champán en suite exclusiva. Para que vaya haciendo cuentas si lee esto.

Carabiru said...

Jajajajajajja
Mmmmmmmmm ¿como vanderloo hace unos añitos o como vanderloo ahora?????

Jejeje

Tale said...

jajaja, me has hecho recordar a un belga que conocía que se llamaba vanderloo (pero éste tenía una retirada más bien al topo gigio).

Visto el caso, pienso que la prota debería haber recurrido a la consabida excusa de que el hecho de profesar la fe simbio-armetista de los mil últimos días le impedía realizar determinadas prácticas.

Y hubiera quedado como una reina.

Un besote, Sinner

ruvias intelijentes said...

madresnuestras!!! nosotras tampoco lo avriamos de piyao. seguro.

peor nos pareze jenial que lo mandaras a parla, por flipao. que se creia? que tiba a tener asin na mas?

anda que...

vesis, guaperrima!!!!!

Miss Sinner said...

Es que para los tíos, lenta soy un rato, Marta. Así me va XD

Como el Vanderloo en cualquier época, Carabiru. Ése es de los que mejoran con los años. Pero si fuera como el de ahora, seguro que se podía permitir el desayuno, no con beluga y champán, como dice Fétido, sino con diamantes XDD

No sé, Tale, estoy de acuerdo con las Ruvis, porque como buenas ruvis que somos no nos vamos con el primero que pasa ¡Amos, hombreya! Y si nuestra protagonista (no olvidemos que se trata de una historia ficticia totalésimamente XD) alegase esa creencia, le diría pues ya que el mundo se acaba, disfrutemos los últimos días y si alegara enfermedad contagiosa por contacto a menos de 5 metros, seguro que encontraba la forma de vadearlo.
Hay que ser directa. Creo que todos sabéis lo que significa A Parla XDDD
XDDDD Topo Gigio, Diox, todavía me acuerdo de esos dibus XD

Besos a todos ;-)

Tamaruca said...

¡Jajjaja! ¿No te gustaba nada el chico? Hombre, igual el desayuno un poco fuerte de primeras pero intercambiar móviles para un café entre semana, ¿no? Mis amigas te dirían: "¡¡Miss!! ¡¡Así no te casamos eh!!"

:DDD

Un besico, qué buen tema elegiste :*

Por si acaso no me da tiempo de volver, que pases una semana santa genial, mmuaaaa!!

Josmachine said...

Jopeta, no encontraba tu blog, pero ya te tengo.

Ahora no te me espacas, te enlazo.

Besos. ^^

Josmachine said...

¬¬

Quería decir, que no te me escapas.

Perdón. Oo'

dude said...

mira que no darte cuenta...

ay algunos muy directos eh? que creidos...

salu2

Gregorio Verdugo González-Serna said...

Bueno, tampoco creo que hubiera pasado nada si desayuna con él ¿no?, ¿o sí?.
Besos.

Fétido said...

¡Eh Gregorio! ¿Qué hay de lo mío?