Friday, 30 March 2007

Hotel Rwanda.





El lunes emitieron esta película y la pude grabar, pero hasta ayer no tuve ocasión de ponerla. Llevaba mucho tiempo queriendo verla y no es que esperase nada en concreto, pero había leído muy buenos comentarios y tenía ciertas expectativas.

Para empezar, diré que los actores Don Cheadle, Sophie Okonedo y Nick Nolte, que interpretan a los tres personajes principales, hacen un trabajo espléndido. No sólo porque puedan hacer más o menos creíble la situación, sino lo que sentirían de estar en esa situación.

En la película se deja bien claro desde el principio que es una historia real, por lo que no es de esperar ver momentos Braveheart. Son personas normales atrapadas, no ya en una guerra civil, sino en el genocidio que vivió la población de Rwanda hace ya más de diez años.

La guerra entre hutus y tutsis parece tener salida con la intervención de la ONU, pero tras la firma de la paz, un ataque al presidente rompe todo lo logrado hasta el momento. Estalla la rebelión y llega el caos. La lucha entre las tribus es encarnizada y no deja espacio a la tregua.

En medio de todo eso está Paul, que es un hutu casado con una tutsi, Tatiana, con la que tiene tres hijos, y gerente de un hotel de lujo de propiedad belga. Llega un punto en el que se encuentra recogiendo refugiados (perseguidos que no tienen a donde ir y que encuentran en el hotel que lleva Paul un oasis en medio de la matanza), procurando alimentos, y sobornando a las distintas fuerzas que se enfrentan para conseguir más tiempo. Paul deberá enfrentarse a la situación sólo con su habilidad para tratar con la gente, utilizando los intereses que mueven a unos y a otros, y el remordimiento de Occidente.

La que se podría llamar la versión ruandesa de La Lista de Schindler, por la similitud en la labor que hacen los dos protagonistas de salvación de la población de una masacre, flojea bastante en el aspecto documental, pues se podrían haber añadido imágenes reales en el montaje. Aunque quizá su extrema dureza lo hiciesen poco recomendable. Pero, me pregunto ¿se trata de denunciar o de que quede correcto? Viendo el gusto que tiene el público por las escenas morbosas (gusto que no comparto), habría sido un éxito.

La película refleja muy bien la estupidez de un enfrentamiento basado en particularidades étnicas inexistentes (la distinción entre hutu y tutsi, marcada por los colonos belgas, por cierto), la inutilidad de la ONU y la pasividad de las potencias occidentales ante lo que sucedía en Rwanda, así como la lucha de un hombre que cree en las personas por encima de las diferencias.

No voy a destripar el final, sólo diré que esperaba algo distinto y a pesar de ello, me ha gustado.

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Ficha técnica.

Dirección: Terry George.
Países: Reino Unido, Sudáfrica, USA e Italia.
Año: 2004. Duración: 121 min. Género: Drama.
Interpretación: Don Cheadle (Paul Rusesabagina), Sophie Okonedo (Tatiana), Nick Nolte (Coronel Oliver), Joaquin Phoenix (Jack), Desmond Dube (Dube), David O'Hara (David), Cara Seymour (Pat Archer), Fana Mokoena (General Augustin Bizimungo), Hakeem Kae-Kazim (George), Tony Kgoroge (Gregoire), Ofentse Modiselle (Roger).
Guión: Keir Pearson y Terry George.
Producción: A. Kitman Ho y Terry George.
Música: Andrea Guerra, Rupert Gregson-Williams y Afro Celt Sound System.
Fotografía: Robert Fraisse.
Montaje: Naomi Geraghty.
Diseño de producción: Tony Burrough y Johnny Breedt.
Dirección artística: Emma MacDevitt.
Vestuario: Ruy Filipe.
Estreno en USA: 22 Diciembre 2004.
Estreno en España: 25 Febrero 2005.

Wednesday, 28 March 2007

Chocolate...

El chocolate negro mejora el funcionamiento de las arterias.

El chocolate negro mejora el funcionamiento de las arterias, según un estudio publicado el sábado, que confirma las virtudes medicinales del cacao para el sistema cardiovascular puestas ya en evidencia en otras investigaciones.

26 Mar 2007, 13:31 Fuente: AFP

Sin impulsar el consumo desmedido de chocolate, los investigadores de la Universidad de Yale (Connecticut, noreste de Estados Unidos) juzgaron que los resultados de su estudio son prueba suficiente para justificar otra indagación más profunda y por un período más extendido con personas escogidas al azar.


"En esta muestra de cerca de 40 adultos con buena salud, el consumo cotidiano de chocolate negro por un corto período se tradujo en una mejora del funcionamiento celular de las arterias y pensamos que un estudio clínico más extendido podría mostrar más efectos positivos", explicaron los médicos.

Los resultados fueron presentados durante el 56 congreso anual del American College of Cardiology, que reúne en Nueva Orleans (Luisiana, sur) a unos 30.000 especialistas hasta el 27 de marzo.


Y...

EL CHOCOLATE NEGRO ES MEJOR PARA LA SALUD QUE EL CON LECHE.

El chocolate negro amargo es mucho más beneficioso para la salud que el que lleva leche, porque al añadirle el producto lácteo se pierde su poder antioxidante, según publica la revista científica británica Nature.

Esta investigación ha sido llevada a cabo en la Universidad de Glasgow (Escocia) por expertos de un centro italiano."Añadir leche al chocolate, ya sea durante su fabricación o cuando se está comiendo, reduce su poder antioxidante y su absorción dentro de la corriente sanguínea", afirman los responsables del estudio, que trabajan en el Instituto Nacional para la Investigación de los Alimentos y la Nutrición de Roma.

Gracias a su alto contenido en flavonoides, este adictivo alimento ayuda a proteger el corazón y las arterias de una oxidación similar a la que afecta a los metales. Pero el chocolate pierde esta propiedad cuando se le añade leche, ya que ésta inhibe el poder antioxidante de los flavonoides y dificulta su paso a la corriente sanguínea."Esto puede deberse a la formación de un vínculo secundario entre los flavonoides del chocolate y las proteínas de la leche, ya que éstas reducirían la accesibilidad biológica de los flavonoides y, por lo tanto, las propiedades antioxidantes del chocolate", explicó el equipo, dirigido por Mauro Serafini.

Este descubrimiento también supondría que algunos productos que se consumen diariamente -como la leche- interfieren en los beneficios que tienen para la salud los alimentos ricos en flavonoides, como algunas frutas, el té o el vino tinto. "Por lo tanto es necesario asimilar algunos hábitos dietéticos después de que algunos estudios asocien las comidas ricas en flavonoides, la actividad antioxidante y las enfermedades degenerativas", aconseja el estudio.

Los responsables de la investigación observaron el efecto del consumo de chocolate, negro y con leche, en doce voluntarios, siete mujeres y cinco hombres. También se analizó lo que pasaba si los participantes comían chocolate negro mientras bebían leche. Así se comprobó que los voluntarios tenían que comer el doble de chocolate con leche que negro para obtener el mismo poder antioxidante.

En concreto el chocolate amargo mejoraba los niveles de antioxidantes en la sangre en un 20 por ciento, ya que la absorción de los flavonoides era mejor. Algo que no ocurre si se toma chocolate con leche o chocolate amargo con leche líquida.

Además...

"...distintos estudios demostraron que, además de ser una fuente elevada de energía, el chocolate tenía efectos sobre el estado anímico. Los investigadores encontraron esto cierto demostrando que el chocolate negro, de hecho, incrementa los niveles químicos alteradores anímicos tales como la serotonina y las endorfinas. Algunos investigadores, por su parte, condujeron estudios mayores para probar la correlación entre el chocolate y los anhelos psicológicos. (Ver “Por qué las mujeres necesitan chocolate” de Debra Waterhouse, Dietista registrada en 1999). "


Mejora el funcionamiento de las arterias, protege el corazón, tiene propiedades antioxidantes, antidepresivas y estimulantes, y encima está buenísimo, por no hablar de los distintos usos que se le pueden dar.

Queridos amigos, lo confieso. Soy chocoadicta.
¿Algún otro afectado en la sala...?



Creo que la solución más adecuada es el destierro. ¿Quién se viene conmigo y con Homer?




Sunday, 25 March 2007

GPS by UPS, please!




- Llegas tarde, niña. Me has tenido aquí una hora esperando.
- ¡Qué dices! Si llego puntual, lo que pasa es que eres muy tiquismiquis, puede que me haya retrasado un par de minutos...
- ¡Una hora y tres minutos si quieres que me ponga tiquismiquis, vamos!
- Jo, cómo exageras, será que se te ha hecho eterno porque te aburrías esperando y yastá.
- Que nooooooo, que ha sido una hora exacta, ¿no llevas reloj? Trae ¿ves?... Uh O.o'... Plonck!Auch!!
- O.O!
- Agh... Ø#§%¢!Maldita farola... ¿De dónde ha salido??
- La farola no ha salido, ya estaba ahí XDDD ¿Estás bien?
- Sí, sí... ~~' ...
- Pfffff... JAJAJAJJAJAJJAJAJAAJJAJA!!
- Õ.o... No te rías, jo...
- Tú y los cambios de hora no os lleváis muy bien XD
- :-P Un asco...
- ¿Y cómo no te habías enterado?
- Buff... Yo qué sé, porque últimamente no paro. Ni miro la hora.
- Te va a salir chichón, jijijiji ^^
- Ains, ¿crees que mi cabeza ama las superficies duras?
- Superficies duras, blandas, farolas, postes y señales de tráfico, tu cabeza es flower power jajajajjajajaajaja!
- u.u'
- Lo tienes rojo y ya te está saliendo hacia fuera, jujuju
- Lo sabía! Si es que golpe en la cabeza, chichón asegurado.
- Claro, por eso eres la Chicholina XD
- O.o'










Visto en Biboz.net.

Saturday, 24 March 2007

Arturo




Los escalones crujían a cada paso. Aquello parecía que se iba a derrumbar de un momento a otro. Iba sintiendo su cuerpo en el esfuerzo, llevaba la espalda molida, y pensaba que no había podido escoger peores zapatos, pero claro ¿cómo iba a suponer que tendría que correr? Sólo había subido el primer tramo y no dejaba de darle vueltas a la cabeza... ¿Puedo fiarme de él?¿Quién me dice que no es otra persona...?¿Qué no me engaña? Sin embargo, no le quedaba más remedio que seguir adelante, llegar al final y descubrir la verdad.


8:07 a.m.


Había subido hasta el último piso. Se entreabría una puerta por la que asomaba una tenue luz. Dudó un segundo y la cruzó. Aquel lugar podía ser muchas cosas, pero precisamente acogedor no. La habitación era muy amplia, y el suelo de madera vieja, al igual que la escalera, crujía al apoyarse en él. Tuvo que acostumbrar la vista durante unos momentos, pues las ventanas estaban cubiertas por tablones y la claridad apenas entraba por las rendijas que quedaban entre ellos. Alcanzó a ver una mesa en el centro, como de un metro y medio de largo por medio de ancho, también de madera, de un tono oscuro, veteado, con las patas labradas y torneadas como si fueran columnas salomónicas. Una buena mesa que no concordaba con el entorno y que probablemente fuera lo único original que quedase en aquel edificio.

- Siéntate, por favor.

Hasta aquel momento no se había fijado en él. Haciendo un pequeño esfuerzo pudo ver que estaba de pie en un rincón, esperando. Le hizo caso y arrimó una de las tres sillas que había para sentarse mientras él, tras acercarse al otro extremo de la habitación, encendía una pequeña lámpara de pie. Ahora pudo verle. Era un poco mayor de lo que había imaginado, la imagen que había creado uniendo todos los retazos que había reunido gracias a las historias que le contó su madre. No podría haberse definido su edad sólo con mirarle, pues por un lado su ropa y su aspecto no le habrían echado encima más de cuarenta años, pero por otro, su actitud, su pose y la cadencia de su voz le habrían hecho centenario. No era muy alto, y aunque tampoco era grande, parecía fuerte, el cuerpo de un hombre acostumbrado al trabajo duro, unas facciones marcadas, la piel tostada y el pelo oscuro. Destilaba seguridad y aplomo.

Por un momento le había eclipsado la profundidad de aquellos ojos verdes y no pudo oír la pregunta que le hizo y que quedó flotando en el aire esperando una respuesta. ¿Qué? ... ¿Te han seguido? Repitió. Había salido corriendo sin mirar atrás y no sabía si los Ángeles de Charlie habían conseguido darle alcance, así que dijo lo único que podía decir.

- Está bien, no importa. Tampoco nos quedaremos mucho tiempo aquí. - Hizo una breve pausa, como si estuviera meditando el siguiente paso que debía dar - Viendo que has venido y tienes el paquete, supongo que sobran las presentaciones.
- No estaría de más. Por educación, simplemente.

Se miraron durante un segundo y... Arturo Iniesta y Elena Quiroga se estrecharon la mano.

No podría describir con exactitud qué pasó y qué sintió en ese momento, quizá fue sólo una ráfaga de aire que se coló por una rendija de la ventana, o quizá fue sólo un calambrazo, o quizá fue sólo un escalofrío repentino lo que provocó que una extraña sensación cálida y fría al mismo tiempo recorriese su cuerpo erizándole la piel. De cualquier modo, un instante después la pregunta que esperaba en el filo de su boca desde que cruzó la puerta, saltó sin poder aguantar más, ¿Qué contiene este paquete??, para salir disparadas detrás todas las que la habían asaltado desde la noche anterior y que le habían impedido dormir tranquila.

Arturo esperó paciente a que ella vaciase el cargador para responder ordenadamente a todas y cada una de ellas.
Lo que ya sabía por medio de Roberto era que contenía las investigaciones de su madre, pero ésta había trabajado en muchos sitios y había tocado muchos temas diferentes durante toda su carrera. Esa pista no era muy concreta. La recordaba en el despacho oculta entre torres de libros, montañas de papel, mapas y notas, leyendo, escrutando, escogiendo aquello que le sería útil. Recordaba cosas sobre las que hablaba insistentemente, Creta, Teotihuacán, Avalon, Mongolia... Sí, sobre todo Mongolia...







Sunday, 11 March 2007

¿Volverá?




Hola, me esperabas ¿verdad?
¡¡Hola!! Sí, hace mucho... no sabía si volverías alguna vez.
Ya sabes que sí, siempre vuelvo.
Sí, pero esta vez has tardado muchísimo...
No depende de mí.
Lo sé, lo sé... pero...
Si no hay espacio ni tiempo no puedo venir.
¡Siempre tengo tiempo para tí! Empiezo haciéndote un huequito y acabas ocupando mi día entero.
Eso es porque hacemos un buen equipo.
Sí ^^
Bueno, dime ¿seguimos donde lo dejamos?
...
¿Qué pasa?
Que no puedo, me tengo que ir.
Vaya...
A lo mejor puedes venir conmigo...
No sé ¿tú crees que podrás llevarme? Estarás muy liada, no creo que vayas a tener tiempo...
Siempre puedo sacar ratos.
Además, tendrás la cabeza en otra parte...
Todo es cuestión de centrarse.
Pero supongo que puedes partir el tiempo...
¡Claro!
Hummm...
¿Qué me dices? ¿Me acompañas?
Vale, en principio voy, pero si no puedes aprovechar los ratos en los que yo esté, iré.
Está bien, pero, si te vas, ¿vendrás a mi encuentro?
Ya veremos.
Sabes que te espero siempre.
Lo sé.



Llevaba mucho tiempo esperándola, y justo cuando aparece, tengo que darle plantón. Normalmente si Inspiración aparece, aprovecho su visita al máximo, pero me ha pillado con las maletas hechas.


Espero que no me abandone ahora que ha vuelto, la historia tiene continuación.