Saturday, 30 September 2006

Abismo de piedras y alambre.

Muros, vallas y cercos impiden el paso y la libre circulación. Separan ambientes, territorios, mundos y modos de vida.

Hace más de 45 años se hizo un muro que dividió a una nación en dos. Dos zonas con distintas ideologías, en las que la vida se desarrollaba de forma muy diferente, pero ambas habitadas por personas. Gente a la que se separó de sus conocidos y familiares, a la que se le quitaba o se le ofrecía todo según el lado en el que quedase.


Creíamos que con la caída de ese muro, el mundo cambiaría. Y en cierto modo, había cambiado.


Si no, no habría sido posible que ese muro desapareciese, ya no era el mismo que provocó su construcción. Aquella nación logró reunificarse y prosperar, alcanzar un desarrollo y alcanzar en su totalidad unos niveles de vida y bienestar impensables unos años antes.

El espíritu de paz y buen rollito se había extendido como reguero de pólvora desde los sesenta (el movimiento hippie o el "mayo del 68" son buenos ejemplos de lo extremo del "Peace & Love"), y había impregnado a todos los países. Las barreras se veían como algo que antentaba contra la libertad de movimiento de los individuos, y un atentado contra la libertad en unos momentos como aquellos era algo que no se podía permitir.

Pero la libertad de uno empieza donde acaba la del otro, y si la concesión de una libertad supone un posible ataque contra la seguridad propia, está claro que no va a permitirse que se otorgue esa "peligrosa" libertad. Ahora más que nunca, el tema de la seguridad es lo prioritario. Y todos los países harán lo necesario para mantener esa seguridad y salvarguardarse de los peligros externos.
Hoy, el mayor peligro para los países desarrollados es la existencia de un enorme conjunto de países subdesarrollados, y más que esos países, sus habitantes, deseosos de alcanzar la Tierra Prometida del Primer Mundo. Pero no hay suficiente pastel para todos, y el primer mundo está dispuesto a poner las barreras que hagan falta para evitar la avalancha de golosos inmigrantes.

Hace poco se reforzó la valla entre Ceuta y España. Un límite entre dos mundos, no sólo divididos por su nivel de desarrollo, sino por sus creencias, costumbres e ideologías.
Una divisoria que tiene ya muchos años de vida y que es muy posible que no desaparezca nunca. Una valla que deja muertos, que crea esperanzas. La ilusión de que al otro lado tendrán la vida con la que sueñan. La vida que ven por televisión.Tampoco saben que no es tan bonito como lo pintan.

Enterándome de lo que ocurría en esa valla, me preguntaba ¿cuándo se acabará esto? Eso de poner límites a la gente... ¿no es que estamos en la Era de la Globalización? ¿No es que el futuro es un mundo sin barreras? ¿Por qué entonces se siguen construyendo muros? Por lo que se ve es una globalización interesada.
Para esto sí, que me conviene a mí, me conviene que me compres esto y lo de más allá, que seas mi mercado, que consumas lo que yo produzco para poder seguir manteniendo el ritmo. No vaya a ser que decaiga el nivel de bienestar de MI población.

Pero para esto otro no, no quieras tú también participar de ese comercio, no me quieras vender. Sólo compra. Compra lo que te ofrezco y dame tu riqueza. Pero no vayas a querer entrar en MI país, en mi mundo privilegiado. Ahora construyo un muro. Quedáos allí, seguid con vuestras vidas allá y no vengáis a revolverlo todo.

Si sólo fuera económico, podría solucionarse con ayudas a los países con problemas. Pero no estamos dispuestos a dividir el pastel en más porciones, que luego nos sabe a poco.

Estos muros de dinero, de intereses, tienen una explicación. Es una razón estúpida, pero la hay. Pero hay otros muros a los que no se la encuentro. Ya tiene tiempo. Y su motivación es algo que creí que estaba claro que era algo contra lo que habíamos vencido: La segregación de los pueblos por diferencias raciales y religiosas.




Qué ilusa.


Tuesday, 26 September 2006

Acechaba...

Apenas me di cuenta de que estaba cerca.

Casi había escapado.
La concentración para esta fuga es esencial.

Cada instante es fundamental.
No hay que descuidarse ni un momento.
Es una lucha constante por la libertad, y aquí no hay treguas. A poco que te relajes, vuelve a atraparte, a encerrarte en un castillo sin salida. Un castillo de cristal. Un castillo de espejos deformes. Una cárcel en la que no ves la realidad sino lo que él quiere mostrarte.


Sí, bajé la guardia.
Creía que había llegado al fin a la puerta, que se abría ante mí el camino que me llevaría en la dirección que estaba buscando. Creía que sería libre. Que se alejaría y me dejaría vivir.


Me equivoqué.






Ha vuelto.


Thursday, 21 September 2006

Smog in L.A.

Corría el año 1997...
Representantes de todas las naciones se reunían en una pequeña ciudad japonesa, antaño capital imperial. Allí se habían dado cita para debatir una vez más, una de las cuestiones más importantes para el destino de la Humanidad: el medio ambiente y la contaminación. Era cuestión de vida o muerte. A largo plazo, la inexistencia de una solución tendría resultados fatales para el planeta y para los humanos.

Pero ahora los acuerdos tenían otro color... el color de la legalidad. Se convertía en un contrato la aceptación de los puntos del compromiso. Aunque... no estaba libre de trampa...
Como todo contrato tiene su letra pequeña: el comercio de emisiones.

A pesar de todo, los augurios eran buenos. Desde 1988 se venían manteniendo diversas reuniones en las que apenas se alcanzaba ninguna decisión, y parecía que ahora, transformando esas decisiones en contratos legales, todo se pondría en marcha.

Han sido necesarios muchos convenios más, muchas convenciones después de aquella para detallar los puntos de aquel compromiso para que se tome en serio la cuestión y que el, ya famoso, Protocolo de Kioto sea ratificado por todos los países... ¿Todos? ¡No! Un país de irreductibles paletos resiste hoy y siempre a firmar el acuerdo y dejar de emitir la ingente cantidad de gases que expelen, y lo consigue utilizando la letra pequeña de aquel contrato... el comercio de emisiones. Mediante la compra del excedente del cupo de emisiones de gases nocivos a terceros, este país puede seguir manteniendo su ritmo.

Pero, aaaaaahh, se las prometía muy felices el gigante capitalista. Jamás pudo imaginar que en su seno nacería la rebelión y con la bendición de uno de los más cercanos al Alto Mando.

La mismísima California ha demandado en nombre de toda su población a los seis mayores fabricantes de automóviles del país por contribuir al calentamiento de la Tierra.

El pequeño Estado, cuna del sol, los surferos y los vigilantes de la playa, no está dispuesto a seguir sufriendo los estragos de la contaminación en su más preciada perla: Los Ángeles.

Por ello, porque no permitirá que se pisotee a los habitantes de cuerpos danone de su Estado, y porque se nota que están cerca las elecciones, él ha dado el paso. Se ha enfrentado con la política del Gobierno Imperial y ha pactado por su cuenta.

Sin embargo, el Imperio no está dispuesto a dejar que las ovejas se descarrien, y no permitirá que germine la posibilidad del pensamiento libre entre sus habitantes, que bastante fue el susto ya con el evolucionismo. Ha de proteger la economía nacional, y sobre todo los millones que se embolsa de estrangis con todos los "proyectos" que llevan a cabo (vid. guerras o implantaciones de la democracia y la libertad a terceros).

El futuro es incierto para nuestro héroe.



¿Cómo acabará esta emocionante historia...?
¿Ganará California el juicio contra la General Motors & Cía...?
¿Logrará el intrépido Muchacho su reelección a Gobernador...?
¿Llegará el fin del Imperio y sus ingenuos habitantes podrán descubrir que, con práctica, pueden pensar por sí mismos...?
¿Firmará el Protocolo el nuevo Emperador...?


Continuará...

Actualización:

El Muchacho da su primer paso en la lucha por la defensa de la vida.

Saturday, 16 September 2006

Para no. Por.

Causalidad no Finalidad.

Es un principio en el que creo.

El futuro no se puede adivinar, ni siquiera puedes hacer hipótesis. Puedes imaginar lo que te gustaría que ocurriese y lo que no. Pero en realidad, son sólo cadenas de hechos que se suceden. Una cosa lleva a otra, pero sin una finalidad. Y normalmente, no como deseas.

Las cosas no pasan para que ocurra algo en concreto.

Las cosas pasan porque otras ocurrieron primero.

Es el concepto causa-efecto.

Una ficha no cae para que la siguiente lo haga. Cae porque otra la empujó.

El efecto Dominó.






Y muchas veces ni siquiera sabes de dónde vino el empujón.

Tuesday, 12 September 2006

Caminante, no hay camino.

En ese instante supieron que había llegado el final. Era difícil de asumir.
Tantas cosas en tan poco tiempo. Había pasado todo tan rápido.
Aún así, no podían dejar de recordar que ya sabían que se acabaría.


Cómo se conocieron no viene al caso, o quizá sí, quizá luego, pero no ahora. El hecho es que cuando ocurrió, sintieron que no era algo nuevo, sintieron que no se descubrían por primera vez, sino que ya se habían tratado antes.

Era una sensación extraña. Estar frente a alguien a quien no has visto nunca, pero saber quién es. Un extraño calor recorre tu cuerpo y te invade una mezcla de incomodidad y confianza. Sí, es contradictorio y, por eso, difícil de explicar.
Desde entonces pasaron horas interminables juntos. Retomando charlas que dejaron en el aire, cruzando bromas e ironías al principio e intimidades y sentimientos más tarde. Conforme pasaban los minutos, ambos se sentían más a gusto con el otro. Sentían que podían contar cualquier cosa porque sabían que no serían juzgados. Se aceptaban como eran.

La distancia entre ellos era corta, y se fue reduciendo a lo largo de todo ese tiempo hasta que no hubo nada que los separase. Ni siquiera el aire. Ocurrió sin pensarlo, casi podría decirse que sin quererlo. Al menos conscientemente... porque nunca se sabe lo que esconde una persona dentro de sí, y es muy posible, que en su interior, ambos lo deseasen fervientemente.
Un momento, lo que tarda en cruzar la mente un pensamiento, fue lo que duró la duda, y entonces, se acercaron y unieron sus labios. Una descarga los atravesó y sintieron como si una corriente de lava se derramase dentro de ellos. Las manos se deslizaban sin fronteras, eliminando las barreras artificiales del algodón, deteniéndose en cada recodo del camino, recreándose en cada curva, disfrutando del paisaje de sus cuerpos desnudos.
Habían comprado el billete y estaban haciendo ese camino juntos, sin destinos marcados, ni rutas prefijadas. No importaba nada. No importaba cuándo ni cómo ni a dónde llegar.

Porque lo importante no es atracar en Ítaca, sino lo que vives durante el viaje.

Y ahora que sabían que había llegado a su fin, que sólo les quedaría el recuerdo de lo vivido, deseaban con más fuerza que nunca naufragar.
Perderse y no arribar a puerto.

Sin embargo, no era lo que iba a ocurrir. No llegaban buenos tiempos.
Ni las olas ni el viento les acompañarían y deberían capear el temporal.







Sunday, 10 September 2006

¡Órdago!

Puedes pasar o aceptar la apuesta.
Lo cierto es que no puedes elegir las cartas que te tocan.
Tu mano puede no ser muy buena,
pero debes seguir la jugada.
Reparte el Destino,
ese jugador que siempre tiene ases en la manga.
En cualquier momento puede
llegar la carta que esperas.
Nunca se sabe qué saldrá de la baraja.
Por eso hay que llevar la partida hasta el final.
Puedes arriesgar y poner todo lo que te queda.
Quien no arriesga, no gana.
Podrías perderlo todo.
O ganarlo todo.




Tú hablas.

Thursday, 7 September 2006

¡Un caldito DonSimón!

(Pincha)

Parece que se empiezan a tomar medidas para parar la locura de las modelos esqueléticas. A pesar de que no es mucho, el simple hecho de que se sometan a unos criterios de admisión (fijáos en el juego de palabras que hago, si es que soy tan buena que me asusto) es un primer paso para algo más serio.
Es cierto que un IMC de 18 no es lo que tenemos las mujeres normales, pero tampoco vamos a empezar a echar por tierra todo, hombre, que están empezando a trabajar y no es plan de ponerse criticones.

En un mundo donde se valora la extrema delgadez, vete tú a saber porqué (hay muchas teorías, una de ellas es porque los diseñadores son todos gays y quieren a las mujeres con cuerpos andróginos. Eso es como comer melón con garbanzos. No pega ni con masilla reparatodo. ¿Que por qué las quieren andróginas? Y yo qué sé, coño, es una teoría, hipótesis más bien, que no me la he sacado de la manga yo), que a las modelos se les exija para desfilar en una pasarela internacional (que aunque sea de aquí, es internacional también, conste) unos requisitos mínimos de salud física es todo un logro.


Digo yo, si se realiza una prueba previa en la que eligen a las modelos por su aspecto ¿qué más les da incluir entre esos requisitos que éstas tengan un aspecto saludable y que parezcan verdaderas mujeres y no esqueletos andantes?
No, si en realidad lo que me hace gracia es la coletilla del tal Jesús del Pozo de que "todos los diseñadores coinciden en la importancia que tienen los problemas de alimentación en la sociedad [si tan concienciados están todos ¿por qué ha tenido que ser tomada esta medida por obra y gracia del Estado?? ¿No son ellos lo suficientemente conscientes del problema entonces que necesitan que alguien les diga lo que tienen que hacer y cómo lo tienen que hacer??] y que aceptan sacrificarse para dar ejemplo".

¡¡¡Sacrificarse!!! Ésa es la perla de toda la frase, chaval.
Que los diseñadores aceptan sacrificarse. Ésa sí que es buena.
Ellos son los que tienen que adaptarse al canon de belleza que exije una apariencia de muertos vivientes, los que viven a dieta permanente y con la presión constante de mantener una imagen y un peso específicos para poder trabajar. No te jode.

¡Huy! si le veo las vértebras a través de la camiseta... ¡contratada!

Tuesday, 5 September 2006

¿Cómo decir...?

Podría ponerme poética:

Como el árido suelo anhela la lluvia,
espera agua que riegue su tierra seca,
una explosión de gotas de vida
que anegue el curso fluvial que la vertebra.

O sólo romántica:

El tacto de la piel cálida,
la unión de la carne palpitante,
el sabor de la humedad,
de esencias que se encuentran,
que se esperan, que se desean.

O podría ser directa e hipócrita, como un anuncio:

Mujer joven desea conocer hombre responsable preferentemente joven,
entre 25 y 35 años, para entablar amistad y ampliar su círculo de conocidos.
No importa el aspecto físico, sólo compartir gustos como la pintura y el Arte figurativo en general, la literatura, el cine independiente, el senderismo, la música rock, la discusión sobre política, la natación, etc.

O podría ser directa y sincera:

Mujer joven busca hombre joven, entre 25 y 35 años, para mantener relaciones sexuales.
Se realizará una prueba previa a la decisión final.
Abstenerse aquellos que no comprendan el concepto de higiene personal.



¿Por qué esta manía de no decir las verdades y lo que realmente deseamos?
¿Por qué darle mil vueltas a todo para llegar a algún destino concreto?
¿Por qué a estas alturas siguen siendo tabú tantas cuestiones?

¿No podemos decir lo que queremos y no pensar tanto en los demás?



Joder, quiero chocolate.




Una buena base para untarlo y lamerlo hasta que me canse.